miércoles, 13 de enero de 2010

¿Vale la pena viajar a Marte?.

El esperado viaje a Marte es un gran ideal pero carente de rentabilidad. Marte es el gran capítulo pendiente de la astronáutica y la exploración humana, el último de los grandes ideales románticos, propio de los viajes que potenciaba el National Geographic durante el siglo pasado. Cuando el ser humano llegue a Marte se habrá pisado por primera vez otro planeta (recordemos que la Luna es un satélite) y realmente habrá iniciado su expansión por el Universo.
Por lo que se puede ver en la actualidad, un viaje al Planeta Rojo implicará una alianza nunca dada entre la economía, la política y la tecnologia de diferentes paises: Rusia, EEUU, Europa, China, Japón... y no en forma de simple suma de experiencias sino con un esfuerzo común integrador a nivel tecnológico y científico.
Pero una vez llegados ¿que?. En realidad Marte es un desierto árido y gélido, prácticamente carente de oxígeno, sin agua accesible, sin vida (todavia la buscamos) y sometido a una fuerte acción de la radiación ultravioleta que nos resulta mortal. Iluminado por un Sol que casi no calienta y una intensidad gravitatoria que es un tercio de la terrestre, lo que plantea problemas de ingravidez muy importantes.
Uno de ellos es la rentabilidad de la mineria. Si lo comparamos con los asteroides, que casi casi son menas limpias de mineral flotando, la carga que tuvieramos que sacar de Marte nos requeriria 3 veces su masa en combustible (que no deja de ser menor que en la Tierra, donde es por lo menos 20 veces superiror) pero en cambio en un asteroide bastaria dar un saltito (ahí la gravedad es casi nula) para llevarte tranquilamente unas cuantas toneladas de riqueza mineral
És más, tanto en Marte como en la Tierra, la mayor densidad de minerales interesantes se encuentran en el núcleo y en este sentido, la Luna presenta un atractivo mayor ante la presencia superficial de Titanio y otros metales ligeros termoresistentes.
Ante la impoisbilidad de un aprovisionamiento durante el viaje, lo más importante es que el vuelo no se prolongue más de lo necesario. Para ello se debe aprovechar la llamada Orbita de Hohman o de menor energia que es una elipse de excentricidad 0,163; la velocidad heliocéntrica seria de 32,5 km/s. Con esta órbita se puede alcanzar Marte en 240 dias. La velocidad de llegada seria de sólo 2 km/s.
Esperemos poder verlo!!!

Nacho Padró

1 comentario:

  1. La Tierra es un lugar muy acogedor para vivir si la comparamos con Marte! Una velocidad de solo 2km/s! A mí me parece un poco rápida xD A mí megustaría verlo pero si no es rentable, prefiero tener que esperar un poco más con tal que sea un planeta más interesante! (aunque no hay muchos por aquí cerca...)

    Patri

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