Didymos, con un diámetro de 780 metros, es mucho más grande que Dimorphos, que mide 160. Ambos forman un sistema binario en el que este último orbita alrededor del primero

En septiembre de 2022, la misión DART (Double Asteroid Redirection Test o Prueba de redirección de doble asteroide) de la NASA demostró que era posible alterar la órbita de un asteroide mediante un impacto cinético. Tras estrellarse la sonda DART con Dimorphos (diámetro de 160 metros), el asteroide, que forma parte de un sistema binario y orbita en torno a otro mucho más grande, Didymos (780 metros), redujo su periodo orbital en 33 minutos. Ahora, un equipo internacional de investigadores dirigido por Rahil Makadia, de la University of Illinois Urbana-Champaign, ha podido determinar las consecuencias del impacto y ha concluido que DART no solo alteró la trayectoria de Dimorphos, sino la de todo el sistema binario de Didymos, según ha informado la NASA.
Para detectar la desviación infinitesimal creada por DART, el equipo de Makadia se basó principalmente en una técnica llamada ocultación estelar. Cuando un asteroide pasa por delante de una estrella distante desde la perspectiva de un observador en la Tierra, la estrella se apaga brevemente. Midiendo con precisión esos parpadeos, los astrónomos pueden determinar la posición de un asteroide con precisión. Entre octubre de 2022 y marzo de 2025, captaron 22 ocultaciones estelares de este tipo del sistema Didymos, información que se complementa con otras fuentes, como los datos de navegación óptica de la aproximación de la sonda DART y mediciones de radar efectuadas desde tierra.
Cuando la sonda DART, de un tamaño similar al de una máquina expendedora, se estrelló contra Dimorphos a más de 22.000 kilómetros por hora, redujo la velocidad tangencial de todo el sistema Didymos en aproximadamente 11,7 micrómetros por segundo o 4,3 centímetros por hora. ‘Con el tiempo, un cambio tan pequeño en el movimiento de un asteroide puede marcar la diferencia entre que un objeto peligroso choque o no contra nuestro planeta’, señala Makadia.

Además, el propio impacto de DART no fue la única fuerza que cambió la órbita de Didymos.
La energía cinética pura de una nave espacial de 500 kilogramos impactando a velocidades hipersónicas es enorme, pero por sí sola no bastaría para frenar tanto a un gran asteroide. Cuando DART golpeó Dimorphos, expulsó al vacío roca pulverizada y polvo. ‘El material levantado de la superficie de un asteroide actúa como un chorro adicional de cohete’, dice Makadia. Los científicos llaman a este efecto factor de aumento del momento lineal.
Como Dimorphos gira alrededor de Didymos, parte del material expulsado tras el impacto quedó atrapado dentro del sistema y modificó la órbita de ambos cuerpos. Pero otra fracción, la más importante en este caso, sí logró escapar de la gravedad del sistema binario. Ese material que salió despedido al espacio actuó como un empuje adicional y acabó desplazando el centro de masas del conjunto formado por Didymos y Dimorphos.
El objetivo principal de DART era sacar la defensa planetaria del terreno de los modelos informáticos y obtener experiencia práctica de primera mano, pero el éxito ha sido mayor del esperado. ‘Nuestro trabajo demuestra que golpear el asteroide secundario es una vía viable para desviar un sistema binario, siempre que el empuje sea lo bastante grande’, señaló. ‘No era ese el objetivo de DART, pero siempre podemos diseñar una nave más grande’.
Así, esta experiencia sirve tanto para desviar sistemas binarios de asteroides como Didymos como objetos individuales. ‘Nuestros resultados nos ayudan claramente en toda clase de futuros esfuerzos de impacto cinético’, añade Makadia.
La verificación definitiva de las consecuencias de la misión DART llegará, sin embargo, a finales de 2026, cuando la nave Hera, de la Agencia Espacial Europea, alcance el sistema Didymos
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Quin és el teu Super-Comentari?