La cuenca del Polo Sur-Aitken (SPA) es el cráter de impacto conservado más grande de la Luna y quizás la estructura de impacto más grande reconocida en el Sistema Solar.
Aunque indudablemente en todo nuestro vecindario ocurrieron eventos de este tipo, la mayoría se han borrado. Por lo tanto, la cuenca del SPA es un remanente importante de un proceso que dio forma a los cuerpos del Sistema Solar en sus formas actuales.

Analizando datos

Además, la cuenca del SPA es una de las estructuras más antiguas conservadas en la Luna, en consecuencia, la formación y la estructura de la cuenca del SPA contienen importantes pistas sobre la historia y la evolución de nuestro satélite natural.
Se cree que el gigantesco cráter, que tiene unos 2.500 kilómetros de ancho y varios kilómetros de profundidad, fue creado por el impacto de un gran asteroide que golpeó la superficie lunar hace unos 4.000 millones de años.
Para el descubrimiento, los investigadores combinaron datos topológicos tomados el Orbitador de Reconocimiento Lunar y los registros de la gravedad recopilados por la nave GRAIL de la NASA (en la imagen).
Aunque es increíblemente vasto, este cráter no se puede ver desde la Tierra porque está ubicado en el llamado lado oscuro de la Luna, el cual nos da la espalda en todo momento.
Utilizando datos tomados por la nave espacial GRAIL de la NASA, que orbitó la Luna entre el año 2011 a 2012, un equipo de investigadores analizó los sutiles cambios en la fuerza de gravedad alrededor de la Luna.

Laboratorio natural

Cuando los investigadores combinaron las mediciones registradas por GRAIL con los datos de topografía del Orbitador de Reconocimiento Lunar, encontraron una masa inesperadamente grande debajo de la cuenca del Polo Sur-Aitken. Para poner en contexto, la masa detectada es equivalente a una pila de metal 5 veces más grande que la isla más grande de Hawái.
Bajo el cráter más grande de la Luna, investigadores detectaron una gran masa anómala que creen puede ser el remanente del asteroide que originó el cráter.
Una de las explicaciones de esta masa adicional es que parte del metal del asteroide que formó este cráter todavía está incrustado en el manto de la Luna.
Los científicos simularon una posible colisión con un asteroide en una computadora, y encontraron que algunos tipos de metal podrían estar instalados en la capa entre la corteza y el núcleo.
De ser este el caso, la masa anómala podría permitir dar una mirada sin precedentes a los tipos de colisiones que ocurrieron en una etapa temprana del Sistema Solar. Otra posibilidad para la inexplicable masa es que podría ser un área donde se compilan óxidos densos que surgieron después de la última etapa de la solidificación del océano de magma lunar.
En cualquier caso, señalan los investigadores, la cuenca es uno de los mejores laboratorios naturales para estudiar eventos de impacto catastrófico, un proceso antiguo que dio forma a todos los planetas rocosos y lunas que vemos hoy.
Referencia: Deep Structure of the Lunar South Pole‐Aitken Basin. Geophysical Research Letters, 2019. https://doi.org/10.1029/2019GL082252