el descubrimiento se ha producido durante el mes de agosto en un cementerio de los siglo XVII y XVIII en el pueblo de Pień, una zona en la que ya habían aparecido numerosos cadáveres ricamente ataviados con lujosas ropas y joyas de oro engastadas con piedras preciosas.
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lunes, 5 de septiembre de 2022
martes, 23 de julio de 2013
Hallan tumba de "vampiros" en Polonia
Una cuadrilla de obreros descubrió una curiosa tumba con cuatro esqueletos cuando trabajaba en la construcción de una carretera en la ciudad de Gliwice, en el sur de Polonia. Cuando un equipo de arqueólogos e historiadores se acercaron al lugar para analizar el contenido del sitio funerario se dieron cuenta de que no se trataba de un entierro común y silvestre: los cuatro cuerpos habían sido decapitados y enterrados con la cabeza entre las piernas. Esta práctica era común en el Medioevo para acabar con los supuestos vampiros. Otro método que usaban para matar a toda aquella persona sospechosa de ser pariente de Drácula era colgarlos de una horca hasta que el cuerpo se pudriese y finalmente se separase de la cabeza Según las creencias populares, enterrar al supuesto vampiro con la cabeza entre las piernas servía para evitar que se levantara de su tumba y regresara en busca de sangre al mundo de los vivos.
Aún no se sabe cuándo fueron enterrados los cuatro cuerpos. Como no estaban acompañados de ninguna clase de posesión terrenal, la tarea de determinar las fechas en que fallecieron es más compleja. "Es muy difícil precisar cuándo se llevaron a cabo estos entierros", le dijo al periódico polaco Dziennik Zachodni el arqueólogo Jacek Pierzak, quien trabajó en el sitio. Los restos ya fueron enviados a un laboratorio para ser analizados, pero las estimaciones iniciales apuntan al siglo XVI. El hallazgo de las llamadas tumbas de vampiros no es un fenómeno extraño en el este de Europa. El año pasado, arqueólogos en Bulgaria hallaron dos esqueletos medievales atravesados por el pecho con dos varas de hierro, una costumbre pagana común en algunos pueblos hasta hace un siglo, para impedir que los muertos se convirtiesen en vampiros. En ese país ya se han encontrado cerca de 100 "tumbas de vampiros". Según el arqueólogo Petar Balabanov, quien descubrió en 2004 seis esqueletos con clavos en un sitio en la ciudad de Debelt, en el este de Bulgaria, estos ritos paganos también se practicaban en Serbia y otros países balcánicos. Las leyendas de vampiros forman parte importante del folklore de la región. Estos mitos inspiraron la legendaria novela de horror gótico de Bram Stoker, Drácula, publicada por primera vez en 1897. La novela ha sido llevada al cine en numerosas ocasiones.
BBC Mundo
domingo, 15 de enero de 2012
¿Por qué el mito de los vampiros es tan popular?
Las personas tenemos una aversión natural por las cosas muertas porque los cadáveres pueden provocarnos enfermedades, y nuestro cerebro está programado para usar este miedo con el fin de evitar esas enfermedades. Eludir a los depredadores que desean cazarnos es también algo para lo que nuestro cerebro está condicionado a través de millones de años de evolución.
Los vampiros humanos de la mitología y el arte, desde Drácula hasta los protagonistas de sagas de moda como la de "Crepúsculo" están muertos, y además son también depredadores potenciales nuestros. Entonces, ¿por qué existe una atracción popular tan grande hacia estos personajes? Indudablemente, influyen el atractivo físico de los actores y actrices que los encarnan, así como la fuerte carga erótica asociada a menudo a ese vampirismo de la ficción, pero debe haber algo más.
James Nairne, profesor de ciencias psicológicas en la Universidad Purdue, Estados Unidos, quien imparte en dicha universidad un curso sobre la psicología de lo sobrenatural, tiene formada una opinión sólida al respecto de las causas de esa atracción hacia los vampiros.
Han existido historias de vampiros desde hace miles de años. Incluso hay evidencia de que antes de los tiempos bíblicos la gente creía en la existencia de criaturas similares a vampiros.
Los expertos que estudian el mito de los vampiros atribuyen la longevidad de éste en parte a la naturaleza dual del miedo y la fascinación.
Para que perdure un concepto sobrenatural, debe estar parcialmente en una categoría natural. Los vampiros lo están: son parecidos a las personas vivas. Esto nos permite ponernos en su lugar, imaginar lo que sentiríamos si fuésemos vampiros, y comprender sus motivos para actuar del modo en que lo hacen. Al mismo tiempo, los conceptos sobrenaturales violan características de su categoría natural. Los vampiros son como los humanos, pero a diferencia de nosotros, están muertos y beben sangre. Si viola demasiadas de estas características, el concepto sobrenatural no será creíble y no perdurará.
Estos aspectos hacen que en la mente humana los vampiros sean fascinantes y detestables a la vez.
Pero, tal como señalan Nairne y la sabiduría popular, la cuestión clave está en que los vampiros siguen existiendo aún estando muertos. La muerte es muy difícil para nosotros porque no podemos aceptar con facilidad la idea de que una persona deje de existir, ya sea un ser querido o nosotros mismos. Los vampiros provocan repulsión en nuestras mentes porque tenemos miedo de que nos puedan contaminar, y sin embargo nos atraen porque personifican la idea de que el alma, o la condición de ser consciente, o como queramos llamar a lo que nos hace seres dotados de autoconsciencia, sigue existiendo después de la muerte.
Eli Mosolova
Los vampiros humanos de la mitología y el arte, desde Drácula hasta los protagonistas de sagas de moda como la de "Crepúsculo" están muertos, y además son también depredadores potenciales nuestros. Entonces, ¿por qué existe una atracción popular tan grande hacia estos personajes? Indudablemente, influyen el atractivo físico de los actores y actrices que los encarnan, así como la fuerte carga erótica asociada a menudo a ese vampirismo de la ficción, pero debe haber algo más.
James Nairne, profesor de ciencias psicológicas en la Universidad Purdue, Estados Unidos, quien imparte en dicha universidad un curso sobre la psicología de lo sobrenatural, tiene formada una opinión sólida al respecto de las causas de esa atracción hacia los vampiros.
Han existido historias de vampiros desde hace miles de años. Incluso hay evidencia de que antes de los tiempos bíblicos la gente creía en la existencia de criaturas similares a vampiros.
Los expertos que estudian el mito de los vampiros atribuyen la longevidad de éste en parte a la naturaleza dual del miedo y la fascinación.
Para que perdure un concepto sobrenatural, debe estar parcialmente en una categoría natural. Los vampiros lo están: son parecidos a las personas vivas. Esto nos permite ponernos en su lugar, imaginar lo que sentiríamos si fuésemos vampiros, y comprender sus motivos para actuar del modo en que lo hacen. Al mismo tiempo, los conceptos sobrenaturales violan características de su categoría natural. Los vampiros son como los humanos, pero a diferencia de nosotros, están muertos y beben sangre. Si viola demasiadas de estas características, el concepto sobrenatural no será creíble y no perdurará.
Estos aspectos hacen que en la mente humana los vampiros sean fascinantes y detestables a la vez.
Pero, tal como señalan Nairne y la sabiduría popular, la cuestión clave está en que los vampiros siguen existiendo aún estando muertos. La muerte es muy difícil para nosotros porque no podemos aceptar con facilidad la idea de que una persona deje de existir, ya sea un ser querido o nosotros mismos. Los vampiros provocan repulsión en nuestras mentes porque tenemos miedo de que nos puedan contaminar, y sin embargo nos atraen porque personifican la idea de que el alma, o la condición de ser consciente, o como queramos llamar a lo que nos hace seres dotados de autoconsciencia, sigue existiendo después de la muerte.
Eli Mosolova
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