lunes, 3 de abril de 2023

Reducen un problema de física cuántica de miles de ecuaciones a solo cuatro. ¿Por qué es tan importante?

 Un algoritmo de inteligencia artificial desarrollado por un equipo internacional de científicos de 8 universidades y centros de investigación alrededor del globo ha conseguido reducir el número de ecuaciones involucradas en un problema de física cuántica de 100 000 a tan solo cuatro, y sin perder precisión. Este resultado es un paso de gigante considerable en el estudio de sistemas de muchos cuerpos como, por ejemplo, un sistema con muchos electrones, y ha sido publicado recientemente en la revista Physical Review Letters. 

Con este trabajo, han conseguido capturar el movimiento de los electrones que se desplazan por una red cuadrada en simulaciones que, hasta ahora, habían requerido cientos de miles de ecuaciones individuales. Si la técnica es adaptable a otras situaciones, ayudaría a la generación de materiales con características deseables, como la superconductividad o útiles para la generación de energía limpia. 

La hazaña informática es una revolución para entender y describir el loco mundo de lo pequeño. Como explican desde el Flatiron Institute, contribuiría a resolver uno de los problemas más difíciles de la física cuántica, el problema de los “n” cuerpos, que trata de describir sistemas que contienen, por ejemplo, un gran número de electrones que interactúan entre sí. 

Pero ¿qué significa? ¿Por qué es tan relevante lo conseguido? Empecemos por el principio:

El siglo XX trajo consigo una nueva física

La física cuántica es la rama de la física que se ocupa de lo más pequeño, de cómo funciona, de cómo interacciona, etc. Surgió a finales del siglo XIX de la mano de de Max Planck. 

Planck demostró que la física existente hasta aquel día no era suficiente para explicar la emisión de energía por parte de un objeto caliente. Resultó que todo cuadraba cuando la energía emitida por el cuerpo era un numero entero de veces cierta constante, que además no tenía símil clásico. Planck se mantuvo receloso de su hallazgo hasta que la evidencia se hizo patente, ya que los datos experimentales de otros científicos encajaban a la perfección con su teoría.


Dos pasos de gigante para la aceptación de la teoría propuesta por Planck los dieron, por este orden, Albert Einstein y Niels Bohr.

Einstein utilizó la teoría cuántica para demostrar el efecto fotoeléctrico, descrito unas décadas antes por Heinrich Hertz. 

Por otro lado, Niels Bohr propuso un modelo de átomo en el cual los electrones sólo podían ocupar órbitas cuyo momento angular fuera un numero entero de veces la constante reducida de Planck. Ambos fueron galardonados, en 1905 y 1922, respectivamente, con el premio Nobel de Física. 

Problemas complejos de difícil solución

Resolver de forma exacta problemas físicos que involucren más de dos cuerpos no es tarea sencilla. Un ejemplo clásico de ello es el famoso Problema de los tres cuerpos, que consiste en hallar, para cualquier instante de tiempo, las trayectorias de tres cuerpos con masa sujetos a atracción gravitatoria, dadas sus condiciones iniciales de posición y velocidad. Un problema que a priori puede parecer sencillo, ya que son solo tres cuerpos y la interacción gravitatoria se conoce a la perfección, no lo es. De hecho, se trata de un sistema caótico, es decir, con una pequeñísima variación de las condiciones iniciales, el sistema evoluciona de forma totalmente distinta. 

Podemos suponer que si el problema de los tres cuerpos no tiene solución analítica, mucho menos la tendrá un problema que involucre un número mayor de cuerpos, digamos n. A esto se le denomina el Problema de los n cuerpos. 

La mayoría del trabajo realizado en esta línea se ha centrado en la interacción gravitatoria pero otros problemas de índole distinta también pueden ser clasificados como problemas de ncuerpos. Por ejemplo, la simulación de moléculas grandes como proteínas o la dinámica e interacción de grupos de partículas elementales como electrones.

El Grupo de renormalización

Analizar la dinámica de un grupo de electrones dadas sus condiciones iniciales es un problema extremadamente complejo cuya solución numérica no es fácil de obtener. Este problema involucra varias magnitudes tales como el espín, la carga, etc. Una manera de resolverlo es usando el llamado Grupo de renormalización. 

Existen dos variantes. La primera consiste en agarrar bloques de varias partículas y considerarlos como una partícula “gorda”. Este proceso se puede iterar varias veces reduciendo la dimensionalidad del problema. La segunda variante consiste en reducir la resolución espacial del problema, sacrificándola para obtener un resultado aceptable.

En todo caso, hay problemas en física en los cuales es complicado encontrar soluciones numéricas incluso usando el Grupo de renormalización, ya que el número de ecuaciones involucradas es enorme y la potencia de cálculo necesaria para resolverlas inabordable. Quizá con computación cuántica sería factible pero por el momento no lo es. 

La inteligencia artificial al rescate

Y aquí es cuando llegamos a la relevancia de reducir un problema de física cuántica de miles de ecuaciones a solo cuatro.

Recientemente, un grupo de investigadores de Europa y Estados Unidos ha usado un algoritmo de inteligencia artificial para reducir el número de ecuaciones involucradas en el análisis cuántico de un modelo de Hubard en dos dimensiones de 100 000 a tan solo cuatro, y todo ello sin perder precisión. 

El modelo de Hubard es el modelo físico más sencillo que describe la interacción entre partículas de una red, entendida como una distribución quasi-regular de partículas en una, dos o tres dimensiones, con solo dos términos en el hamiltoniano(energéticos), uno cinético asociado a la velocidad y otro potencial asociado a la vecindad de otras partículas. 


























Visualización 3D del aparato matemático utilizado para capturar la física y el comportamiento de los electrones que se mueven en una red. Fuente: simonsfoundation.org.

En el caso de un Modelo de Hubard bidimensional, el número de variables es aparentemente enorme, ya que se deberían tener en cuenta los acoplamientos entre cada pareja de partículas. 

Por el contrario, tal y como los autores de la publicacióndemuestran, la dimensionalidad del problema se puede reducir sin perder precisión usando algoritmos de inteligencia artificial y machine learning. Para ello han usado una red neuronal llamada Neural Ordinary Differential Equations. 

Los pormenores del proceso que llevaron a cabo pueden consultarse en la publicación original, pero quedémonos con que la inteligencia artificial y el machine learning serán probablemente piezas fundamentales en muchos de los descubrimientos científicos y tecnológicos que nos depara el futuro, así que más nos vale estar preparados.

Encontramos microorganismos más raros que un billete a la Luna

Es más probable viajar a la Luna que encontrar el microorganismo con tentáculos conocido como Legendrea loyezae. Entre 1968 y 1972 el programa Apolo de la NASA envió a la Luna a 24 personas. En cambio, solo cuatro en todo el mundo han visto Legendrea loyezae desde que se descubrió en 1908 hasta nuestro hallazgo. 

Teniendo en cuenta el coste de un viaje a la Luna no es de extrañar que el número de personas enviadas a tan remoto lugar sea bajo. Pero un vistazo al mundo microscópico no requiere un presupuesto de millones de dólares. Solo hace falta un microscopio y alguien dispuesto a sentarse frente a él. 

Nuestros recientes descubrimientos han traído a la luz 20 nuevas especies de microorganismos y aproximadamente otras cien que se consideran raras debido al bajo número de veces que se han encontrado en la historia de la microbiología. 

Cada espécimen que encontramos y examinamos para aislar su ADN añade otra pieza al rompecabezas de la evolución. Dicho rompecabezas ayuda a los científicos a descifrar cómo funcionan los microorganismos en la naturaleza, qué genes están involucrados en la bioquímica celular, o a añadir nuevas ramas al árbol de la vida.

El motivo por el que tan pocos investigadores han encontrado estos raros microorganismos es fundamentalmente debido a la falta de muestreos de los ecosistemas donde habitan. La mayoría de los equipos de investigación toman muestras puntuales, generalmente en una sola ocasión y lugar. 

Nuestro método es distinto. En los últimos dos años hemos tomado más de mil muestras en sistemas acuáticos de lo más variopinto: lagos y estanques en Varsovia (Polonia); sedimentos marinos en el Mar del Norte; en las costas de Italia y Portugal, y en arroyos calcáreos en Dorset (Reino Unido), entre otros muchos. Nuestra búsqueda y muestreos son intensos, pero el esfuerzo merece la pena. Hemos observado más de 500 especies de microorganismos, muchas de las cuales son bien conocidas pero otras se consideran extraordinariamente raras y algunas son totalmente nuevas. 

La microbiología es la historia humana

La vida en la Tierra apareció en el agua en forma de organismos microscópicos unicelulares, permaneciendo así durante miles de millones de años. Algunos de estos organismos unicelulares evolucionaron y dieron lugar a formas más complejas mediante diversos mecanismos de asociación con otros microorganismos, y finalmente dieron origen a toda la vida visible que nos rodea. Otros apenas han cambiado y han mantenido su naturaleza unicelular. Pero, aunque parezca mentira, la mayoría de los organismos que habitan nuestro planeta hoy en día siguen siendo microscópicos. Los microorganismos se encuentran en todo nuestro alrededor, hallándose en cualquier hábitat, desde charcos hasta océanos, y todavía nos queda mucho por averiguar.

Los primeros depredadores de la Tierra también fueron microorganismos y es así como se iniciaron las simbiosis para dar lugar a formas más complejas. 

Pero los microorganismos, a su vez, sirven de alimento para especies más grandes como ocurre, por ejemplo, con el krill y otro zooplancton en los océanos. Si los organismos en la parte inferior de esta cadena alimenticia desaparecieran, todas las demás partes por encima colapsarían también. 

Si pudiésemos comprimir los miles de millones de años de la historia de la Tierra en uno solo, la vida permanecería exclusivamente microscópica hasta finales de octubre. Los humanos aparecerían en los últimos 30 minutos del año, y no nos daríamos cuenta de la existencia de los microorganismos hasta tres segundos antes del nuevo año. 

El árbol de la vida relaciona los organismos entre sí. VectorMine/Shutterstock













El árbol de la vida muestra cómo los organismos están relacionados unos con otros. Mirándolo se puede observar fácilmente que la mayor parte de la vida en la Tierra continua siendo microscópica, con seres pluricelulares como animales, plantas y hongos, restringidos a un pequeño racimo dentro del grupo eucariota. A diferencia de los otros dos grupos (arqueas y bacterias), los eucariotas almacenan su ADN en el núcleo celular. 

Una rareza microscópica

Pero volvamos a Legendrea loyezae. Este microorganismo se ubica dentro de los Ciliados, en la rama de los eucariotas. El oxígeno es letal para Legendrea loyezae, y cuenta con tentáculos retráctiles para atrapar sus presas. 

Los ciliados se pueden hallar allí donde exista agua, incluso en las finas películas acuosas en los suelos y hasta en lugares donde no hay oxígeno. Aunque los ciliados dependen totalmente del agua, algunos pueden formar estructuras protectoras que les permiten permanecer inactivos cuando hay sequía o no hay suficiente humedad en el ambiente. Los ciliados están compuestos de una sola célula pero son increíblemente diversos. Además, también tienen estrategias de caza interesantes: algunos se especializan en comer filamentos de cianobacterias, que succionan como espaguetis. Otros tienen un estilo de vida sedentario, como Vorticella, que posee un tallo para adherirse a las superficies sumergidas. 















Vorticella, ciliado que posee un pedúnculo para adherirse a las superficies. James Weiss, Author provided

Algunas especies de ciliados forman relaciones permanentes con otros grupos de organismos, lo que se conoce como simbiosis. Por ejemplo, hay ciliados que albergan algas unicelulares en su interior, alimentándose del azúcar que producen en la fotosíntesis. A cambio, los ciliados protegen a las micro algas de virus (sí, incluso las algas pueden contraer infecciones virales) y de ser ingeridas por otros organismos. 

Loxodes rostrum, un ciliado con algas verdes endosimbióticas. James Weiss, Author provided

Los ciliados pueden encontrarse formando comunidades de alta densidad de población, especialmente en ambientes bien oxigenados. Pero otros están presentes en cantidades tan pequeñas que


 encontrarlos es como buscar mil agujas en un pajar del tamaño del Monte Everest. Y ese es nuestro objetivo.

Nuestra finalidad es encontrar tantas de estas especies raras e insólitas como nos sea posible. Para conseguirlo, nos servimos del conocimiento de la ecología de dichas especies, lo que nos da la pista para encontrarlas. Si sabemos que un determinado microorganismo prefiere vivir en hábitats oscuros y sin oxígeno, no perdemos tiempo en buscarlo en la superficie del agua, donde hay mucho oxígeno y luz. Encontrar cuatro ejemplares de Legendrea loyezae nos llevó cientos de horas al microscopio, sin mencionar gastos en fisioterapia para mitigar los dolores de cuello y espalda. 

Por qué son importantes los microorganismos

Es fácil sentirse lejano de algo que no se ve, y a los microorganismos, debido a su diminuto tamaño, no se les ve en nuestra vida cotidiana. Pero los microorganismos han sido protagonistas de algunos de los descubrimientos científicos más importantes de la historia. Desgraciadamente, también cobran vidas cuando infligen enfermedades en las personas, animales y plantas, o cuando alcanzan floraciones masivas en el mar que acaban con los cultivos de almejas, gambas, u ostras. 

Pero no podríamos vivir sin ellos. Los microorganismos son responsables de la supervivencia de nuestros ecosistemas y de su recuperación después de daños ambientales como la contaminación o el cambio climático. Son fundamentales en la producción de alimentos, antibióticos y otros medicamentos, ayudan a limpiar nuestras aguas residuales y mejoran la fertilidad de los suelos agrícolas. 

Así que explorar el mundo microscópico bien vale el dolor de espalda.