jueves, 27 de julio de 2017

El gran dinosaurio ibérico

Julio de 2004 en la Sierra de la Demanda, en Burgos. El paleontólogo santanderino Fidel Torcida (1962) recorre sus terrenos arcillosos junto a algunos compañeros del Colectivo Arqueológico Paleontológico de Salas de los Infantes. Pasean como han hecho por allí miles de veces. En un terreno comunal llamado El Oterillo, entre las localidades de Barbadillo del Mercado, Pinilla de los Moros y la Revilla. A poco más de cinco kilómetros se encuentra el Museo de los Dinosaurios de Salas de los Infantes. Más lejos, a 76 kilómetros, Atapuerca, donde se halla uno de los yacimientos más importantes de la especie humana. 
Es un lugar de inclinaciones, laderas de monte y arcilla blanda. Acuden allí cada mes de julio para probar suerte con sus excavaciones. Buscan dinosaurios. "Lo peor de estos sitios es que en muchas ocasiones los esfuerzos son inútiles", confiesa Fidel Torcida. Aquel sofocante día les acompañaba Alejandro Canete, un amigo con el que a veces pasean. De repente, Canete da con un escalón en un arroyo. Un escalón que, en realidad, eran huesos. El agua discurría sobre ellos erosionándolos, destruyéndolos. "Ahí vimos las primeras astillas del animal, lo que nos dio la pista de que algo grande se encontraba bajo el cauce", recuerda Fidel Torcida. Bajo sus pies se hallaba el dinosaurio más alto de Europa
Han tardado años en tener el puzle de los huesos, pero ya lo saben todo sobre su dinosaurio jirafa. 35 toneladas, 27 metros de longitud y un cuello con el que alzaba la mirada a 17 metros del suelo. De la familia de los saurópodos, vivió en un período agitado. En el Cretácico, cuando los continentes no paraban de moverse, hace unos 125 millones de años. Muchos de su especie (dinosaurios de enormes proporciones con cuello largo, cabeza pequeña y una cola robusta) migraban de Gondwana (lo que hoy se conoce como África) a la Placa Ibérica. Remarca Fidel Torcida que este ser milenario y herbívoro es un ser distinto. Autóctono. El Europatitan Eastwoodi, como así lo conoce la ciencia, nació y murió en territorio ibérico. Un auténtico pata negra. Lo hizo junto al Tastavinsaurus, localizado en 1998 en Peñarroya de Tanstavins, en Aragón, a 400 kilómetros de El Oterillo. "Iberia recibía un gran número de dinosaurios procedentes de África, pero en esas tierras podían estar mucho tiempo aislados y sus animales evolucionaban con sus rasgos característicos. En estos casos es llamativo porque el fémur o las vértebras de Clint son singulares respecto a los de otros lugares", explica el paleontólogo. 
"Un éxito de la evolución" 
Este dinosaurio alcanzaba ramas donde otros nunca llegaron a morder. Ni siquiera el más grande hallado hasta la fecha en Europa: el Turiasaurus riodevensis, de 35 metros de longitud, hallado junto a la localidad de Riodeva, en Teruel, que no erguía el cuello tanto como él. Le llamaron Clint Eastwood. Un homenaje al actor que en 1966 protagonizó la película de Sergio Leone El bueno, el feo y el malo en las proximidades del municipio de Salas de los Infantes. Esta curiosidad ha terminado por captar aún más la atención de los medios. 
El saurópodo ibérico fue una obra de ingeniería natural, "un éxito de la evolución biológica, porque contaba con huesos esponjosos llenos de agujeros como panales de abejas que le permitían no morir aplastado por su propio peso", comenta su descubridor. 
Aunque era herbívoro, su enorme tamaño colosal intimidaba a los carnívoros que ansiaban su carne. Sólo después de muerto pusieron sus mandíbulas sobre él, según atesora Fidel Torcida: "En una parte aparecieron dientes de dinosaurios carnívoros que fueron allí a carroñear. Al morder los pierden. Había dientes bonitos, uno en especial, que se rompió en mil cachitos cuando lo estábamos limpiando". 
Dar con este animal fue producto del azar y la épica. La de un equipo de arqueólogos y profesores de instituto que esperan a acabar las clases para pasar sus vacaciones excavando sin descanso. Fue dos años después de su anterior hallazgo, cuando el arqueólogo Alberto Bengoechea (1960, Zaragoza), paseando aburrido en ese momento, dio una patada a algo que resultó ser el fémur de otro saurópodo. De ahí salió el Demandasaurus Darwiniotro dinosaurio jirafa de 12 metros de longitud. "Así se da a veces con estos descubrimientos, sin querer", expresa Bengoechea a Crónica con tono hilarante. 
Fidel Torcida lidera ese grupo de unas 20 personas en el que numerosos voluntarios de diferentes regiones y países se van turnando cada año. Suyo es el estudio publicado el 28 de junio sobre el Europatitan eastwoodi con el que lo presentaron al mundo. Lo hizo junto a sus compañeros paleontólogos Pedro Huerta Hurtado, Miguel Moreno-Azanza , Diego Montero y José Ignacio Canudo. Desde 2002 sólo han parado dos veranos. Fidel Torcida es profesor del Instituto Comercio de Logroño. Aprovecha sus vacaciones para perderse entre huesos del Cretácico, una pasión que reconoce sacrificada. "No puedo trabajar de manera constante. Antes lo hacía por la noche, pero al final no duermes", admite resignado. 
El entusiasmo por los dinosaurios le llegó en la preadolescencia. Fue con 13 años, cuando se formó el Colectivo Arqueológico-Salense. "Surgió a través de la intermediación de un cura joven con ganas de colaborar. Él nos puso en contacto con otro chaval del pueblo que se dedicaba a la arqueología". En aquel experimento en 1975 Fidel Torcida coincidió con su amigo Alberto Bengoechea, con el que 42 años más tarde acabaría dando con el dinosaurio más alto de su continente
"Iba a ser una catástrofe" 
La excavación apenas había llegado a mediados de julio de 2004, cuando dieron con un algo grande. Un bloque de tres metros que contenía dos vértebras de 1,15 metros del cuello intactas, tal y como estaban en el animal en vida. Fue tan revelador como frágil y costoso de manejar. Tanto que a punto estuvo de acabar en tragedia, recuerda Fidel: "Era tan delicado que no lo podías trabajar en el campo. Tuvimos que construir una estructura metálica en torno al bloque y llevarlo en camión hasta el museo. Había una cuesta que no podía subir. Entonces se puso una pala excavadora con unas cadenas tirando del camión. El camión empezó a inclinarse y a punto estuvo de volcar. Yo veía que aquello iba a ser una catástrofe". 

En esos tres veranos fueron esclavos de la rutina. "Normalmente excavábamos mañana y tarde. Comíamos en algún restaurante del pueblo y alquilábamos una casa rural para alojar a los restauradores, donde se preparaban sus cenas y desayunos". Es el mismo abecé que siguen estos días, desde el 8 de julio, cuando iniciaron la búsqueda de nuevos fósiles en el municipio de Torrelara
No hubo grandes dispendios con el Europatitan Eastwoodi12.000 euros por campaña. Al principio, procedentes de la Junta de Castilla y León, después de la Fundación Dinosaurios. ¿Y ayuda ajena? Sí, la de algunas decenas de voluntarios... Y del ejército. "Nos mandaban a unas diez personas que nos ayudaban a transportar los bloques con unos toldos perforados y un aljibe isotermico". 
En 2005 apareció más material. La cadera, los dos pubis y los dos isquiones juntos. Las costillas estaban tan bien colocadas que parecía que estaban viendo la caja torácica. Lo peor fue dónde meter algo tan grande. El museo no contaba (ni cuenta) con espacios suficientes para algo así. Hoy, muchos de esos restos descansan entre despachos. O en los escasos seis metros cuadrados del taller de restauración, donde "hay que hacer maravillas para moverse", aclara Fidel Torcida esperando a que una mejora económica sirva para exponer el hallazgo en el pueblo. 
Al año siguiente, en 2006, finalizaron las excavaciones sin saber con exactitud lo inédito del cuello en el animal. Todo quedó en stand by... hasta el verano pasado. "Fue cuando supimos sus características. Hasta entonces pensábamos que era un dinosaurio semejante al Tastavissaurus. Las cervicales estaban sin trabajar porque no todos los años podemos contratar gente para limpiar fósiles", asevera. La incógnita no fue resuelta hasta que Ferrán Guinovart, el restaurador del grupo desde hace dos años, descubrió la grandeza de esos huesos. 
Pocos días después se reunieron en una asamblea para ponerle nombre. "Clint Eastwood", dijo Fidel. Su compañero Diego Montero lo vio bien desde el principio. Él es la enciclopedia andante sobre la película. Tiene relación con la Asociación Sad Hill, una iniciativa para reivindicar el valor cultural de la zona con la película dirigida por Sergio Leone. Por eso agradece que el nombre del actor los ayude a difundir la ciencia
En cambio, Alberto Bengoechea va más allá de la anécdota cinematográfica. Es consciente de que con lo que ya tienen del Europatitan Eastwoodi en el museo es suficiente. Pero no se conforma y le pone suspense a los veranos próximos. "Ahí tiene que haber algo más", dice con ansia de volver. 
El dinosaurio ibérico 
17 
metros de alto medía el 'Europatitan eastwoodi'. Es el más alto de Europa. De ancho, desde la cola a la cabeza, medía otros 27 metros. Sus dimensiones y la capacidad de colocar su cuello en posición vertical le hacen superar al dinosaurio que hasta ahora era considerado el más alto de Europa, el 'Turiasaurus riodevensis'. Además, a diferencia de este saurópodo, probablemente procedente de África, el apodado como Clint Eastwood es autóctono de los territorios de la actual Península Ibérica. 
125.000.000 
es su edad. Vivió a principios del periodo Cretácico, en la era del Mesozoico. En aquel entonces, las temperaturas -mucho más cálidas que hoy-, los niveles superiores de dióxido de carbono y la humedad dieron lugar a una gran cantidad vegetación y a la aparición de estos animales. 
35 
son las toneladas que pesaba. Gracias a sus huesos esponjosos llenos de agujeros como panales de abejas, esta singular especie descubierta en Burgos evitaba morir aplastado por su propio peso. El aspecto negativo es que esto podría hacerle más frágil. 
15 
es el número de vértebras de su enorme cuello. En conjunto, conformaban el más alto del continente europeo. Aunque no todas tenían el mismo tamaño, las vértebras descubiertas tienen unas medidas colosales de hasta 114 cm de longitud y 90 cm de alto. 
3 años 
fue el tiempo que tardaron en desenterrar sus huesos en la Sierra de la Demanda, en Burgos. Fue durante los meses de julio entre los años 2004 y 2006. Posteriormente, se dedicaron a limpiar y restaurar el material conservado. 
36.000 euros 
se destinaron a las tres campañas de excavación (12.000 euros cada una). Aunque al principio fue la Junta de Castilla y León la que aportó el montante, en fechas posteriores tuvo que ser la Fundación Dinosaurios de Castilla y León la que terminó de financiar el proyecto. 
100 
personas contribuyeron a rescatar a los restos del 'Europatitan Eastwoodi'. Aunque el grueso del Colectivo Arqueológico Paleontológico de Salas de los Infantes lo formaron una veintena de personas, decenas de voluntarios y el ejército se sumaron a la excavación.

Angel Perianes

Hallan una cueva en Sumatra que ha registrado los tsunamis de los últimos 5.000 años

Foto aérea de una playa de Sumatra en 2010
Foto aérea de una playa de Sumatra en 2010  - ABC
SERVIMEDIA Madrid - Actualizado: Guardado en: Ciencia

Un equipo internacional de científicos ha descubierto una cueva marina en Sumatra (Indonesia) que preserva el mejor registro de tsunamis del mundo porque sus sedimentos ofrecen una imagen de los maremotos en esa zona durante 5.000 años. 
Los investigadores han publicado su trabajo en la revista «Nature Communications» y señalan que el estudio aporta varios hallazgos porque supone el primer registro de actividad antigua de tsunamis encontrados en una cueva marina, en un periodo tan largo en el océano Índico y el más impoluto de maremotos en cualquier parte del mundo. 
«El devastador tsunami del Océano Índico en 2004 atrapó a millones de residentes costeros y a la comunidad científica de forma desprevenida», dice Benjamin Horton, profesor del Departamento de Ciencias Marinas y Costeras de la Universidad de Rutgers en New Brunswick (Estados Unidos), y coautor del estudio, quien añade: «Nuestro registro geológico desde una cueva ilustra que todavía no podemos predecir cuándo ocurrirá el próximo terremoto». 
Charles Rubin, autor principal del trabajo y profesor en el Observatorio de la Tierra en Singapur, subraya que «los tsunamis no están uniformemente espaciados a través del tiempo» y que el estudio presenta «un panorama preocupante de una repetición muy errática de tsunamis», puesto que puede haber largos periodos entre maremotos o estar separados por unas pocas décadas. 
El descubrimiento se realizó en una cueva marina de la costa oeste de la isla de Sumatra, justo al sur de la ciudad de Banda Aceh, devastada por el tsunami de diciembre de 2004. 
El registro estratigráfico incluye sucesivas capas de arena, excrementos de murciélagos y otros desechos recogidos por tsunamis hace entre 7.900 y 2.900 años. La estratigrafía de los últimos 2.900 años fue arrasada por el maremoto de 2004. 
La cueva tiene forma de L, con un borde de rocas en la entrada que atraviesa sucesivas capas de arena en su interior. Los investigadores excavaron seis trincheras y analizaron las capas arenosas alternas y sus detritos usando la datación por radiocarbono. 
El registro indica que en ese periodo se produjeron 11 tsunamis debido a terremotos originados a lo largo de la Gran Falla de la Sonda, que recorre unos 5.300 kilómetros a través del Índico desde Myanmar hasta Sumatra. 
Los investigadores encontraron que había dos milenios sin tsunamis durante los 5.000 años analizados y un siglo en el que cuatro fenómenos de este tipo golpearon la costa. 
En general, los maremotos más pequeños suceden con poca frecuencia, a lo que siguen largos periodos de inactividad y después grandes terremotos y tsunamis, como el de 2004.

Descubren una anomalía gravitacional en la Tierra

Gráfico para explicar la anomalía gravitacional hecho por los expertos de IBM
Gráfico para explicar la anomalía gravitacional hecho por los expertos de IBM  - IBM Research
ABC.ES Madrid - Actualizado: Guardado en: Ciencia
La física cuántica es una especie de país de las maravillas donde puede ocurrir lo más extraño posible, como que dos cosas contrarias sucedan al mismo tiempo. Es el caso del famoso gato de Schrödinger, que puede estar vivo o muerto a la vez. Ahora, un equipo internacional de físicos ha observado en laboratorio por primera vez uno de esos exóticos efectos teóricos de la física de partículas que hasta ahora se pensaba que solo ocurría en inmensos campos gravitacionales, cerca de un agujero negro, o en los inicios del Universo, justo después del Big Bang. El hallazgo podría ayudar a comprender los orígenes del Cosmos y mejorar el proceso de conversión de energía de los aparatos electrónicos.
El equipo de IBM en el laboratorio de Zúrich
El equipo de IBM en el laboratorio de Zúrich- IBM Research
El equipo, dirigido por el físico Johannes Gooth de IBM Research, cerca de Zúrich, Suiza, detectó evidencias de un efecto cuántico predicho desde hace tiempo llamado anomalía axial-gravitacional. Afirma que los enormes campos gravitacionales -que la relatividad general describe como el resultado de enormes masas que curvan el espacio-tiempo- deberían destruir la simetría de tipos particulares de partículas que normalmente vienen en parejas de espejo-imagen, creando más de una partícula y menos de otra.
Esta ruptura había sido previamente propuesta a partir de razonamientos puramente teóricos con métodos basados en la teoría de cuerdas. Sin embargo, se pensaba que solo se producía a altas temperaturas, de billones de grados, en un estado exótico de la materia llamado plasma de quarks y gluones, existente solo en las primeras etapas del universo en las profundidades del cosmos o en experimentos de colisión de iones pesados usando aceleradores de partículas. Pero para sorpresa de los autores, este descubrimiento implica que también existe en la Tierra, en sistemas del estado sólido de la física, en el que está basada gran parte de la industria de la informática, abarcando desde los pequeños transistores hasta los centros de procesamiento de datos.
Los investigadores utilizaron en el experimento cristales de fosfuro de niobio. «Esta anomalía es tan difícil de medir que incluso la evidencia indirecta es un gran avance», dice a la web de la revista Nature el miembro del equipo Adolfo Grushin, de la Universidad de California en Berkeley.

Los guantes zurdos se cambian de mano

Dentro del cristal, el efecto es como si un cajón de pares de guantes estuviera de repente adquiriendo un exceso de guantes de la mano derecha porque algunos de los zurdos han cambiado de mano. El resultado, publicado en la revista Nature, refuerza una visión emergente de que los materiales cuánticos -los cristales cuyas propiedades están dominadas por efectos mecánico cuánticos - pueden actuar como bancos experimentales para efectos físicos que sólo podrían ser observados bajo circunstancias exóticas.
Los científicos utilizaron cristales de fosfuro de niobio
Los científicos utilizaron cristales de fosfuro de niobio- Robert Strasser, Kees Scherer, Michael Büker
Las partículas afectadas por la anomalía se conocen como fermiones de Weyl, propuestos en los años 20 por el matemático Hermann Weyl. Estas partículas difieren de otras clases de fermiones (como el electrón) porque parecen no tener masa, y porque también tienen quiralidad, pueden ser «diestras» y «zurdas» al mismo tiempo. 
«Por primera vez, hemos observado experimentalmente esta anomalía cuántica fundamental en la Tierra, lo que es extremadamente importante para nuestra comprensión del Universo», señala Gooth. «Ahora podemos construir nuevos dispositivos de estado sólido basados en esta anomalía para eludir algunos de los problemas inherentes a los dispositivos electrónicos clásicos, como los transistores».
Los nuevos cálculos, para los que se han utilizado en parte los métodos de la teoría de cuerdas, mostraron que esta anomalía gravitacional también es responsable de producir una corriente si el material se calienta al mismo tiempo que se aplica un campo magnético.
«Este es un descubrimiento increíblemente emocionante. Podemos concluir claramente que la misma ruptura de simetría se puede observar en cualquier sistema físico, ya sea que haya ocurrido en el comienzo del Universo o que esté sucediendo hoy, justo aquí en la Tierra», señala Karl Landsteiner, un teórico de cuerdas en el Instituto de Física Teórica UAM/CSIC y coautor del artículo.
Los científicos de IBM pronostican que este descubrimiento generará una fuerte demanda de nuevos desarrollos de aparatos, en particular para la conversión de energía, similar al entusiasmo generado cuando el silicio fue considerado por primera vez para la electrónica. 

Hallada una partícula que es materia y antimateria al mismo tiempo

Partícula
Las reglas del mundo cuántico recrean realidades que pueden parecer de ciencia ficción a escala humana. Los científicos han hallado la primera partícula que es, a su vez, materia y antimateria, una predicción que se había realizado a lo largo del siglo XX, y que ahora se ha hecho tangible a través de un sofisticado experimento realizado por investigadores de la Universidad de Standford.
La existencia de la antimateria forma parte de la cultura científica desde los años 30, cuando se produjo el descubrimiento del positrón, la partícula opuesta al electrón. En teoría, el encuentro entre una partícula de materia y su misma versión de antimateria produciría la destrucción de ambas, en un estallido de energía descomunal. Por ello resultaría revolucionaria la predicción que realizó poco después, en 1937, el científico  Ettore Majorana: la existencia de los fermiones, una clase de partículas, que debían ser, a su vez, su propia antipartícula; es decir, materia y antimateria a la vez.
No obstante, Majorana tenía razón. 80 años después, el equipo de científicos, liderado por el físico teórico Shoucheng Zhang, ha encontrado, finalmente, evidencias de la existencia del primer fermión de Majorana.
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"Nuestro equipo predijo exactamente dónde encontrar el fermión de Majorana y qué buscar como su firma experimental", ha expresado Zhang. Un descubrimiento que finaliza con una de las búsquedas más intensivas en física fundamental, de casi un siglo de duración.
Para demostrar su existencia, se ha llevado a cabo un sofisticado y complejo experimento, extremadamente difícil de concebir, configurar y llevar a cabo. Con todo, la señal que produjeron los fermiones de Majorana "fue clara e inequívoca", dijeron los investigadores.

¿Qué es la antimateria?

La antimateria y la materia son simétricas, idénticas en masa, pero con carga contraria. Según esto, cada partícula del universo posee su propia antipartícula. Eso sí, "con una interesante propiedad: la materia, en contacto con la antimateria, desaparecerían en un estallido de energía", tal como cuenta el doctor en física de partículas y divulgador científico, Javier Santaolalla. "La existencia de la antimateria ha sido probada por la ciencia, y se ha observado y medido en rayos cósmicos, en entornos controlados de laboratorio y en materiales radiactivos".
Por tanto, con un antiprotón y un antielectrón, sería posible formar todos los átomos y moléculas que quisiéramos: antihidrógeno, antiagua… De hecho, la ciencia predice que, si nos encontráramos con nuestro doble de antimateria, exactamente igual a nosotros, ambos desapareceríamos en un estallido de energía inimaginable. Una información que permite plantear la opción de usar la antimateria como fuente de energía.

Las posibilidades de la 'partícula del ángel'

En el futuro, Zhang  afirma que los fermiones de Majorana podrían ser usados ​​para construir ordenadores cuánticos cuya información no sea eliminada por el ruido ambiental. Un único qubit de información podría almacenarse en dos fermiones ampliamente separados de Majorana, disminuyendo la posibilidad de que algo pudiera perturbarlos a la vez y hacerles perder la información que llevan.
Por el momento, el científico ya ha sugerido un nombre: la 'partícula del ángel', en referencia al best seller Ángeles y Demonios en el que una fraternidad secreta tramas de volar el Vaticano con una bomba de tiempo cuyo poder explosivo viene de la antimilación materia-antimateria.

Confirmado el origen de la «extraña señal de radio» de la estrella Ross 128

La señanl de Ross 128
La señanl de Ross 128  - O.A.
El pasado 12 de mayo, un equipo de científicos del Laboratorio de Habitabilidad Planetaria del Observatorio de Arecibo, en Puerto Rico, detectaba una "extraña señal de radio" procedente de la estrella Ross 128, a solo 11 años luz de distancia. El asunto despertó de inmediato un gran interés, tanto en la comunidad científica como entre el público en general. La falta de una explicación plausible, además, volvió a suscitar la gran pregunta: ¿Estaríamos por fin ante la primera y esperada señal de una civilización extraterrestre?
La respuesta es no. Nuevos datos del mismo equipo de investigadores han confirmado, en efecto, que la emisión detectada es una interferencia procedente de un satélite (humano) situado en una órbita muy alta. Desde el principio, tal y como ya informó ABC, los científicos habían avisado que la "hipótesis extraterrestre", aunque no descartada, ocupaba los últimos lugares de la lista de posibles explicaciones para la señal de radio.
Para los expertos, el verdadero misterio era no haber sido capaces de averiguar desde el principio si las ráfagas de radio se debían a una actividad estelar poco común, a las emisiones de otros objetos del fondo o, como ha sido el caso, a la interferencia de las comunicaciones por satélite. "Sin embargo -escribía en el pasado viernes Abel Méndez, astrobiólogo y director del Laboratorio de Habitabilidad Planetaria de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo- mucha gente se interesó por nuestras señales como posibles pruebas de la transmisión de una civilización extraterrestre".
Las especulaciones, además, aumentaron cuando el equipo de Arecibo pidió ayuda a los expertos del Instituto SETI (organismo de la Universidad de California en Berkeley cuya misión es, precisamente, la de buscar signos de vida fuera de la Tierra), para que estudiaran la misteriosa señal. Algo que empujó al equipo de Arecibo a intensificar sus trabajos y emitir una conclusión sobre el origen de las emisiones.
"Tras un detallado análisis de las observaciones llevadas a cabo el pasado domingo desde el Observatorio de Arecibo -explica el propio Méndez-, junto a las del Allen Telescope Array y el Green Bank Telescope, del Instituto SETI, ahora estamos seguros de cuál es la fuente de la extraña señal. La mejor explicación es que se trata de transmisiones de uno o varios satélites geoestacionarios".
"Esto explica -prosigue el investigador- por qué las señales estaban dentro de las frecuencias usadas por los satélites y sólo aparecían alrededor de Ross 128: esta estrella está cerca del ecuador celeste, donde hay muchos satélites geoestacionarios".
En su escrito, Méndez publica también los resultados de una encuesta sobre el tema llevada a cabo en la web del Laboratorio de Habitabilidad Planetaria. En ella, se pedía al público que opinara sobre la fuente más probable para las señalas. Los participantes debían, además, aclarar si eran o no científicos versados en la materia.
"El propósito de esta encuesta -aclara Méndez- no fue en modo alguno tratar de resolver el misterio, sino involucrar al público en la emoción de la ciencia en tiempo real."

Una señal alienígena

En la encuesta se ofrecieron nueve posibles explicaciones: actividad estelar, otras fuentes astronómicas, un satélite, una interferencia local, un problema con los intrumentos, un error en la adquisición de datos, un error en el procesamiento o calibrado de los datos, un patrón de ruido, una señal alienígena y, en una décima posibilidad, otras posibles explicaciones.
"Cerca de 800 personas participaron en la encuesta -escribe Méndez- más de 60 de ellas astrónomos, y el consenso fue que la expliación más probable era una de las dos primeras de la lista. Las interferencias o los fallos instrumentales se consideraban mucho menos probables". Sin embargo, cerca de 200 de los participantes, cifra nada desdeñable, se decantó por la hipótesis extraterrestre.
"Los resultados -afirma el astrobiólogo- reflejan las altas expectativas que el público mantiene de ponerse en contacto con extraterrestres".
Un contacto, por cierto, que ni siquiera el científico se atreve a descartar: "Estadísticamente, la hipótesis extraterrestre es siempre la última consideración, no porque tales civilizaciones sean imposibles, los seres humanos son un ejemplo de ello, sino debido a que otras posibilidades se han podido comprobar con frecuencia, y además no se han detectado aún civilizaciones alienígenas. Sin embargo, los científicos tienen que estar abiertos a todas las posibilidades, y explorarlas".

Nuevas evidencias sobre la presencia de agua en la Luna

Un gran número de depósitos volcánicos de la Luna contienen elevadas cantidades de agua. Así lo revelan científicos estadounidenses para los que la presencia de esta molécula esencial para la vida reconfigura la hipótesis de cómo se formó el satélite que orbita alrededor de la Tierra. Los nuevos hallazgos podrían permitir extraer agua de este cuerpo celeste para que las futuras expediciones lunares no tengan que transportarla.

<p>Antiguos depósitos lunares sugieren que el magma lunar contenía una gran cantidad de agua. / Olga Prilipko Huber</p>
Antiguos depósitos lunares sugieren que el magma lunar contenía una gran cantidad de agua. / Olga Prilipko Huber
Durante muchos años, los astrónomos pensaron que el agua y los componentes volátiles del interior de la Luna prácticamente se habían agotado. Esta idea empezó a cambiar en 2008, cuando un equipo de investigadores detectó trazas de agua en algunas perlas de vidrio volcánico recogidas durante las misiones del Apollo 15 y 17.
En 2011 un estudio posterior analizó unas pequeñas formaciones cristalinas de las mismas perlas volcánicas y descubrió que contenían una cantidad similar de agua que algunos basaltos de la Tierra. Así, los científicos sugirieron que algunas regiones de la Luna podrían tener la misma cantidad de agua que nuestro planeta.
Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad de Brown, en Rhode Island (EE UU) aporta nuevos datos mediante información recopilada por satélite sobre la presencia de esta molécula vital en el cuerpo celeste que orbita a nuestro alrededor.
La mayor parte del interior de la Luna podría estar mojada
El estudio, publicado hoy en la revista Nature Geoscience, revela la existencia de un gran número de depósitos piroclásticos (volcánicos) con elevadas cantidades de agua en su interior. Según los expertos, estos resultados refuerzan las evidencias de que los pozos volcánicos de la Luna –incluyendo los depósitos cercanos al lugar de aterrizaje de las misiones del Apolo 15 y 17– contienen agua.
“La idea de que pueda haber agua en la mayoría de depósitos piroclásticos sugiere que las muestras recogidas en las diferentes misiones Apolo no son anómalas y que la parte interna de la Luna podría estar mojada”, sostiene Ralph Milliken, experto en la universidad estadounidense y autor principal del estudio.
Entender el origen del agua en la Luna
"El agua podría haber sido transportada por el impacto de asteroides antes de que la Luna se solidificase por completo", señala el experto
Para detectar el agua mediante instrumentos orbitales, los científicos han realizado pruebas espectrofotométricas –un método científico utilizado para medir cuanta luz absorbe una sustancia química–. Así, observando qué longitudes de onda rebotaban o penetraban en la superficie, los expertos han determinado los minerales y compuestos químicos en diferentes regiones lunares.  
Según la hipótesis más aceptada, la Luna surgió a partir de los escombros de un objeto del tamaño de Marte que chocó contra la Tierra en los inicios de la historia del sistema solar. Bajo esta premisa, los científicos siempre han justificado la dificultad de que un átomo de hidrógeno pudiese sobrevivir para formar agua.
Sin embargo, para Shuai Li, coautor del estudio junto a Milliken, los recientes hallazgos apuntan a nuevas conjeturas: “El agua podría haber sido transportada por el impacto de asteroides antes de que la Luna se solidificase por completo”.
Los investigadores creen que estos descubrimientos permitirán extraer agua de la Luna. “El hecho de que haya grandes depósitos de agua podría beneficiar las futuras expediciones lunares, ya que les evitaría tener que transportarla”, concluye Li.
Referencia bibliográfica: 
Ralph Milliken, et al. "Remote detection of widespread indigenous water in lunar pyroclastic deposits". Nature Geoscience (2017)

Las arañas más aterradoras del planeta