jueves, 5 de febrero de 2026

Claves que debemos conocer sobre el peligroso virus Nipah

 Un nuevo brote del letal virus Nipah, registrado en el estado indio de Bengala Occidental, ha hecho saltar las alarmas. Hasta la fecha hay dos casos confirmados. Ambos son enfermeros, una mujer y un hombre, de entre 20 y 30 años, que trabajan en el mismo hospital privado de Barasat, a unos 25 kilómetros del centro de Calcuta, una de las ciudades más densamente pobladas del mundo. 

La posibilidad de que el virus pase de un entorno rural/semiurbano a una metrópolis con conexiones globales preocupa, con razón, a las autoridades sanitarias.

Tras la confirmación, fue activada una amplia respuesta de salud pública, identificando, rastreando, monitoreando y realizando pruebas a un total de 196 personas que tuvieron contacto con los casos confirmados. De momento, todos los contactos han permanecido asintomáticos y dieron negativo en las pruebas de detección.

India ha sido testigo de al menos ocho brotes del virus Nipah desde 2001, tres en Bengala Occidental y cinco en Kerala.

El gobierno de este país está trabajando para evaluar las medidas preventivas ante el brote, pero advierte de que los datos disponibles sugieren que no hay motivo de alarma para la población general. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) evalúa como moderado el riesgo para la salud pública a nivel subnacional, mientras que lo considera bajo a nivel nacional, regional y global, al no haberse detectado propagación fuera del área afectada.

Un virus extremadamente peligroso

El virus Nipah es un patógeno zoonótico emergente que pertenece al género Henipavirus y a la familia Paramyxoviridae y que causa encefalitis febril grave. Tiene ARN monocatenario (de cadena sencilla) de polaridad negativa. Debido a su tiempo de generación extremadamente corto y a su evolución más rápida, los virus ARN muestran una mayor probabilidad de infección de nuevas especies hospedadoras. Son considerados uno de los principales factores responsables de entre el 25 % y el 44 % de las enfermedades infecciosas emergentes recientes.


Las infecciones con el virus Nipah fueron descritas por primera vez durante los brotes epidémicos que afectaron a criadores de cerdos de Malasia y Singapur entre 1998 y 1999. Su nombre proviene de Sungai Nipah, un pueblo de la península de Malasia donde vivían los criadores de cerdos que enfermaron de encefalitis. Este episodio no solo provocó casi 300 casos y más de 100 muertes en humanos, sino que también generó un impacto económico sustancial, ya que hubo que sacrificar más de un millón de cerdos para ayudar a controlar el brote. 

El índice de casos mortales en los diversos brotes registrados hasta la fecha ha variado del 33 % hasta aproximadamente el 75 %, lo que indica que nos enfrentamos a un virus muy peligroso. Además, se estima que el 25 % de los supervivientes padece deficiencias neurológicas residuales.

Síntomas iniciales similares a la gripe

Aunque algunos casos de infección por virus Nipah pueden ser asintomáticos o leves, la mayoría de los infectados experimentan encefalitis y una afectación predominantemente respiratoria, ambos con alta mortalidad. Los síntomas iniciales son similares a los de la gripe, con fiebre alta, dolor de cabeza y mialgia. Algunos pacientes presentan somnolencia, desorientación y convulsiones. Muchos entran en coma.

Hasta el momento, se han registrado al menos 760 casos de virus Nipah en humanos en todo el mundo, con el resultado de 437 muertes en cinco países: Bangladesh, India, Malasia, Filipinas y Singapur.

¿Cómo se transmite?

Los murciélagos frugívoros del género Pteropus, los llamados zorros voladores, son los reservorios principales del virus. Pueden transmitir el patógeno a través de los excrementos y de la saliva. La transmisión puede ocurrir de murciélagos a humanos o a través de cerdos, que son los huéspedes intermediarios, pero también de humano a humano. La propagación entre personas genera preocupación sobre la posibilidad de que el virus Nipah sea capaz de causar una nueva pandemia mundial.

Existen tres vías de transmisión principales: el consumo de alimentos contaminados, el contacto con fluidos corporales humanos o animales infectados y la exposición a gotitas o aerosoles. La forma habitual de contagio en personas es mediante el consumo de alimentos contaminados que han estado expuestos a los murciélagos o por contacto directo con animales domésticos infectados –en particular, cerdos–, probablemente a través de las membranas mucosas.

Cuidado con el invierno y las bebidas contaminadas

Una de las fuentes más probables de infección en los brotes que han ocurrido en Bangladesh (donde el patógeno fue reconocido por primera vez en 2001) y en la India es el consumo de jugo de palmera datilera, muy popular en varios países asiáticos.

Por desgracia, también es muy apreciado por los murciélagos frugívoros que por la noche sobrevuelan las plantaciones lamiendo la savia derramada por las palmeras y que los oriundos recolectan a través de un cuenco sujeto al tronco. Asimismo, es probable que estos animales orinen o defequen cerca del cuenco. Cada día, a primera hora de la mañana, los vendedores locales comienzan a mercadear con el jugo fresco y sin pasteurizar, provocando, sin querer, un potencial brote de virus Nipah.

La savia cruda de palmera datilera, conocida localmente como khejur-er rosh, es una bebida tradicional milenaria en las zonas rurales de Bangladesh y del estado indio de Bengala Occidental. El costo de este jugo es muy bajo y posee un sabor agradable, distintivamente dulce. 

La savia se extrae durante todo el año para diversos usos, pero su consumo es muy estacional. Solo se toma fresca y cruda a primera hora de la mañana durante los meses de invierno, de noviembre a abril, en la conocida como la “temporada de la savia”. Por eso allí los brotes de virus Nipah se producen según un patrón estacional predecible, generalmente de diciembre a abril, coincidiendo con la temporada alta de recolección de savia cruda de palmera datilera.

En el punto de mira

Hoy en día, el virus Nipah es una amenaza preocupante y por ello ha sido clasificado como patógeno de Grupo de Riesgo 4/ BSL4, el más alto que existe.

En la actualidad, no existen medicamentos ni vacunas específicos aprobados para la infección por el virus Nipah. Se recomiendan cuidados paliativos intensivos para tratar las complicaciones respiratorias y neurológicas graves. Las iniciativas de salud pública deben centrarse en la concienciación sobre los factores de riesgo, la promoción de medidas preventivas para reducir la exposición al virus y la detección temprana de casos, con el apoyo de cuidados paliativos intensivos adecuados.

Por su parte, la OMS enfatiza la importancia de la prevención y el control de infecciones en entornos de atención médica, así como la concienciación comunitaria para reducir los riesgos de exposición. Los mensajes clave de salud pública incluyen reducir la transmisión de murciélagos a humanos impidiendo que esos animales accedan a la savia de la palmera datilera, hirviendo la savia recién recolectada, lavando y pelando bien las frutas, desechando las frutas con signos de mordeduras de murciélagos y evitando las áreas donde estos descansan. 

También conviene mantener a los animales domésticos, especialmente a los cerdos, alejados de los árboles donde descansan los murciélagos en las zonas de riesgo. Sin olvidar el uso de ropa y guantes protectores al manipular animales enfermos o durante el sacrificio selectivo.

Conviene, igualmente, evitar el contacto cercano sin protección con personas infectadas y practicar una higiene de manos regular. Es prudente realizar protocolos funerarios seguros en áreas con brotes activos y fortalecer el control de las infecciones en entornos de atención de salud, incluida la ventilación adecuada, la evaluación de riesgos y el uso de equipo de protección personal apropiado al atender casos sospechosos o confirmados.

Tratamientos y vacunas en marcha

Por fortuna, existen tratamientos en desarrollo y en evaluación que pueden resultar útiles para combatir las infecciones por el virus Nipah. Uno de ellos es el anticuerpo monoclonal humano M 102.4, que en 2020 completó los ensayos clínicos de fase 1 y ha sido utilizado con carácter compasivo (autorizado de modo excepcional). También el anticuerpo monoclonal humano Hu1F5ha demostrado una eficacia superior a M 102.4 en modelos de primates no humanos y ahora está avanzando a la evaluación de fase 1 en los EE. UU.

Por su parte, el fármaco antiviral redemsivir se ha revelado eficaz en primates no humanos cuando ha sido administrado como profilaxis post-exposición. Los datos actuales proporcionados por el modelo animal respaldan el posible ensayo en humanos para M 102.4, Hu1F5 y remdesivir, ya sea solos o en combinación.

Además, existen varias vacunas en desarrollo, como la basada en el vector ChAdOx1. La Universidad de Oxford ha utilizado la vacuna ChAdOx1 NipahB para lanzar, en diciembre de 2025, el primer ensayo clínico de fase II del mundo de una vacuna candidata contra el virus Nipah. 

Otra vacuna experimental contra el virus Nipah, la mRNA-1215, basada en ARNm, está siendo probada, con buenas expectativas, en adultos sanos de entre 18 y 60 años.

Y por último, están en marcha ensayos con una vacuna vectorial viva, atenuada y recombinante del virus de la estomatitis vesicular PHV02.

Considerando las herramientas actuales, es posible que pronto tengamos estrategias eficaces para luchar contra el virus Nipah. Pero de momento, la prevención sigue siendo nuestra defensa más fuerte contra este patógeno.

La búsqueda de vida en esta luna de Júpiter acaba de chocar con una gruesa barrera de hielo

 Se cree que existe un vasto océano interior bajo la gruesa capa helada de Europa, una de las lunas de Júpiter. Se calcula que este océano interior tiene entre 60 y 150 km de profundidad y que su volumen de agua es más de dos veces superior al de todos los océanos de la Tierra juntos. Esto convierte a Europa en uno de los objetivos prioritarios de la búsqueda de vida en el sistema solar.

Imagen artística de una sección transversal de Europa. Se dice que bajo la gruesa capa helada exterior se extiende un...

Imagen artística de una sección transversal de Europa. Se dice que bajo la gruesa capa helada exterior se extiende un vasto océano interior.

 
ILUSTRACIÓN: NASA/JPL-CALTECH/SWRI/KOJI KURAMURA/ GERALD EICHSTÄDT (CC BY)

Para valorar la habitabilidad de dicho océano interno, se ha considerado importante aclarar las propiedades de la capa exterior helada de Europa. Su espesor generalmente afecta la cantidad de energía, como la luz, que llega al océano interno, y también afecta el suministro de oxígeno y nutrientes (sales necesarias para el desarrollo de la vida, como nitrógeno, fósforo y silicio) desde la superficie hasta el océano interno.

Con este telón de fondo, un equipo de investigadores del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA y otros han medido por primera vez el grosor de la capa exterior helada de Europa, basándose en datos de la nave espacial Juno de la NASA. Anteriormente, se había estimado que el grosor oscilaba entre 3 y más de 30 km, pero las últimas mediciones revelan un grosor medio de unos 29 km.

Dada esta estimación, cabe suponer que la capa exterior de hielo de Europa es relativamente gruesa. El artículo se publicó en Nature Astronomy.

Lo que revela la distribución de la temperatura

Los datos para esta medición fueron recopilados por el Radiómetro de Microondas (MWR) de Juno, un instrumento diseñado originalmente para sondear la atmósfera de Júpiter debajo de las capas superiores de las nubes, pero que también ha demostrado ser eficaz para explorar la helada Europa y la luna volcánica de Júpiter, Io.

El radiómetro de microondas

El radiómetro de microondas (MWR), fotografiado durante el ensamblaje de Juno, utiliza seis antenas pasivas de microondas para observar microondas de 0,6 a 22 GHz. El instrumento se diseñó originalmente para observar la atmósfera profunda de Júpiter y dilucidar su estructura y composición.

FOTO: NASA

Juno utilizó el MWR para observar casi la mitad de la superficie de Europa durante su sobrevuelo del 29 de septiembre de 2022, cuando se aproximó a Europa a una distancia de unos 360 km. Observaron bajo el hielo y midieron las temperaturas a varias profundidades. Las estimaciones actuales se basaron en la distribución vertical de temperatura así obtenida.

Imagen que muestra los resultados de las observaciones superpuestos a un mapa de la superficie de Europa

Imagen que muestra los resultados de las observaciones superpuestos a un mapa de la superficie de Europa. Codificada por colores según la temperatura de brillo, que se calcula a partir de la intensidad de las microondas y otras radiaciones electromagnéticas. Aunque la temperatura es inferior a la real, puede utilizarse como guía para estimar la temperatura real. La pequeña zona de la esquina inferior derecha indica la profundidad de la exploración.

 
EUROPA’S ICE THICKNESS AND SUBSURFACE STRUCTURE CHARACTERIZED BY THE JUNO MICROWAVE RADIOMETER

Según los datos de observación, el grosor de la capa exterior helada de Europa es, por término medio, de unos 29 km. Sin embargo, según el equipo de investigación, esta cifra se refiere a la capa externa de la cubierta exterior, fría, dura y conductora, que está hecha de agua pura.

"Si en su interior hubiera una capa convectiva ligeramente más caliente, el grosor total de la capa exterior sería mucho mayor", explica Steve Levin, científico del proyecto Juno y coinvestigador del JPL. Además, si la capa exterior de hielo contiene la cantidad adecuada de sal fundida, el grosor podría ser hasta 5 km menor".

En los últimos años se ha observado la posibilidad de actividad convectiva en la capa exterior del hielo de Europa. Esto se debe a que se cree que el hielo frío y denso se hunde, mientras que el hielo más caliente y menos denso flota hacia arriba. Si realmente existe actividad convectiva en la capa exterior de hielo de Europa, es posible que se esté suministrando oxígeno y nutrientes desde la superficie al océano interior.

Si la corteza de hielo de Europa es relativamente gruesa, como sugiere esta especulación, entonces el oxígeno y los nutrientes tendrían que hacer un "viaje" más largo desde la superficie de Europa hasta el océano interior. Esa podría ser una condición desventajosa para la vida.

Información básica importante para futuras exploraciones

Las observaciones también revelaron la existencia de una capa de dispersión de microondas en el subsuelo poco profundo de la superficie de Europa. Esta capa es irregular en el hielo cercano a la superficie y está formada por fisuras, agujeros y cavidades.

Los diámetros de estas grietas y hendiduras son inferiores a unos pocos centímetros y su profundidad se estima en varios cientos de metros. El equipo cree que el pequeño tamaño y la poca profundidad de las fisuras en las capas significa que es poco probable que sean una vía importante para el transporte de nutrientes y oxígeno desde la superficie de Europa a los océanos interiores.

"El grado de grosor de la capa de hielo y la presencia de fisuras y agujeros en ella forman parte de un complejo rompecabezas para comprender la posible habitabilidad de Europa", señala Scott Bolton, investigador principal de Juno en el Southwest Research Institute de San Antonio. “Proporcionará información fundamental importante para la nave espacial Europa Clipper de la NASA y la sonda JUICE (JUpiter ICy moons Explorer) de la Agencia Espacial Europea, ambas de camino a la órbita de Júpiter”.

Se espera que Europa Clipper llegue a la atmósfera de Júpiter en 2030, y JUICE al año siguiente.

La nave espacial Europa Clipper de la NASA en el momento de su lanzamiento en octubre de 2024. Su misión es comprobar si...

La nave espacial Europa Clipper de la NASA en el momento de su lanzamiento en octubre de 2024. Su misión es comprobar si Europa reúne las condiciones adecuadas para la vida, y se espera que alcance la esfera de Júpiter dentro de 30 años. Lleva un total de nueve instrumentos científicos, entre ellos el Sistema de Imágenes de Europa (EIS) y el Sistema de Imágenes de Emisión Térmica de Europa (E-THEMIS).

 
PHOTOGRAPH: NASA/KIM SHIFLETT

Editado por Daisuke Takimoto

Artículo originalmente publicado en WIRED Japón. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.