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jueves, 2 de enero de 2025

Y tú, de mayor, ¿serás neurona o célula muscular?

 De niños todos hemos dicho alguna vez aquella frase de: “Yo de mayor quiero ser…” ¿Y nuestras células? ¿Son todas iguales? ¿Se comportan y evolucionan todas de la misma forma? ¿Tienen las mismas “aspiraciones”? La respuesta, igual que con las personas, es rotundamente no. 

En nuestro cuerpo conviven más de 300 tipos de células diferentes, cada una con sus particularidades morfológicas y funcionales. Lo más sorprendente es que todas derivan de una misma célula: el zigoto u óvulo fecundado.

¿Cómo se convierten, pues, en entidades tan diferentes y singulares? A través de un proceso denominado diferenciación celular.

De la misma forma que un conductor necesita su vehículo o un músico su instrumento, las células necesitan proteínas que les permiten llevar a cabo las funciones para las que están destinadas. Estas proteínas se producen a partir de la información que contienen los genes de nuestro ADN.

A pesar de que todas las células contienen la misma información genética, son capaces de especializarse de forma asombrosamente diferenciada. Así, por ejemplo, un linfocito expresa receptores de antígenos que le permiten detectar agresiones para nuestro cuerpo y activar nuestras defensas, la respuesta inmune. En cambio, una célula muscular carece de estos receptores pero posee otra serie de proteínas y estructuras que hacen que sea capaz de contraerse y relajarse de forma coordinada con sus iguales para mediar los movimientos de nuestro cuerpo.

Si todas las células comparten la misma dotación genética, ¿cómo consiguen diferenciarse para dar lugar a especialistas en cada uno de los procesos necesarios para mantener el cuerpo en perfecto funcionamiento? La respuesta, en parte, es que no todos los genes están activos en todas nuestras células. Que se pongan en marcha unos u otros depende de los llamados mecanismos de señalización y de regulación de la expresión génica, que determinan de forma extremadamente precisa y coordinada el destino de cada una de nuestras células según la posición que ocupan.

Las células madre son multipotentes

¿Puede una célula escapar a su destino? ¿Tienen todas ellas un camino predeterminado o establecido a priori?

En cierto modo, existen determinadas células que se salen de este esquema. Se trata de las células madre o troncales, y poseen dos particularidades: son capaces de dividirse indefinidamente y de dar lugar a diversos tipos celulares. Debido a esta segunda característica, reciben el calificativo de pluri o multipotentes.

Las células madre se pueden clasificar en tres grandes grupos según su origen: células troncales embrionarias (derivadas de embriones muy tempranos llamados blastocistos), células madre somáticas (viven en el organismo adulto) y células pluripotentes inducidas (células diferenciadas que, mediante un proceso de modificación genética, se pueden transformar en células que se comportan como células madre). 

Inicialmente se identificó como única fuente de células troncales somáticas la médula ósea. Pero ahora sabemos que prácticamente todos los tejidos tienen células pluripotentes capaces de producir variedad de tipos celulares que forman parte de dicha estructura tisular u órgano.

Las consecuencias de perder el equilibrio

En principio, la diferenciación celular se produce en nuestro cuerpo bajo una regulación fina que permite mantener ese equilibrio maravilloso que caracteriza a muchos procesos biológicos. Una alteración en dicho equilibrio puede desencadenar patologías diversas. 

Por ejemplo, existen unas células llamadas osteoclastos, con capacidad de destrucción del hueso, que se encargan del proceso de resorción ósea, esencial durante el crecimiento o incluso durante la recuperación del hueso tras una fractura en determinadas condiciones. Si por alguna razón se produce un aumento de la diferenciación de osteoclastos, estos devorarán el material óseo innecesariamente, dando lugar a enfermedades degenerativas como la osteoporosis, la artritis o la artrosis.

Por otra parte, conocer los mecanismos que dirigen el proceso de especialización permite desarrollar nuevas terapias o aproximaciones terapéuticas capaces de mejorar nuestra calidad de vida. En algunos casos se trata de frenar la generación de un cierto tipo celular, mientras que en otros se intenta repoblar el cuerpo con células que se especialicen para llevar a cabo su función y superar determinados problemas de salud. Un ejemplo de ello son los trasplantes de médula ósea o de progenitores de células sanguíneas para el tratamiento de leucemias o linfomas (cánceres de la sangre).

Una cosa está clara, ya nos sintamos neurona o células muscular, todos debemos ser conscientes de la necesidad e importancia que tiene apoyar y promover la investigación biomédica, ya que será ésta la que nos ayude a desentrañar y comprender los mecanismos responsables del fascinante proceso de la diferenciación celular, y por tanto impulsar el desarrollo de estrategias terapéuticas que mejorarán la calidad de vida en nuestra sociedad.

viernes, 1 de octubre de 2021

Tejido Adiposo

 










Tejido Epitelial

 


TEJIDO EPITELIAL PLURIESTRATIFICADO



TEJIDO EPITELIAL CUBICO


TEJIDO EPITELIAL MIXTO (SUBLINGUAL)

domingo, 19 de noviembre de 2017

La Teoria Celular

Una de las características exclusivas de los seres vivos es la de estar formados sin excepción por células (la unidad básica de constitución de los seres vivientes, pues es el fragmento más pequeño que recoge todas las características de los seres vivos).
El conocimiento de la célula se desarrolló con la aparición del microscopio, ya en 1665 Robert Hooke, constructor del primer microscopio compuesto, observó que el corcho y otros tejidos vegetales estaban formados por pequeñas cavidades separadas por tabiques o celdillas que llemó Células; sin embargo esta palabra no tuvo el significado que hoy le damos hasta la primera mitad del siglo XIX.

En 1838 y 1839, gracias a las investigaciones realizadas en las células vegetales por Schleiden y en las células animales por Schwann, se formaron las bases para el desarrollo de la teoría celular.
Ambos fueron considerados los padres de la teoría celular, pues con sus afirmaciones se opusieron a la corriente filosófica del momento: el Vitalismo,que negaba la existencia de vida en los fragmentos de un ser vivo.

Los seres vivos más primitivos están formados por una sola célula que lleva a cabo todas las funciones. A medida que los seres vivos crecen en complejidad, las células se van especializando para llevar a cabo sus funciones de forma más perfecta.

En 1858, Virchow afirma que todas las células actuales proceden de unas preexistentes y en 1880 Weissman afirma que todas las células actuales proceden de un antepasado común. Ambos se oponen así a la Teoría de la Generación Espontánea, como también lo estuvieron Redi (S. XVII) o Pasteur (1864).

La Teoria Celular afirma que:

  1. Todos los organismos vivos están formados por células y no hay vida fuera de ellas.
  2. Sólo aparecen células a partir de una ya preexistente.
  3. Existe un origen común para todas las células
  4. La célula es la unidad funcional y estructural de todo ser vivo, pudiendo actuar independiente aunque también funciona como parte integrante del organismo completo.
Básicamente una célula es una estructura compuesta por una membrana externa que encierra un material de aspecto gelatinoso, llamado citoplasma y un conjunto de orgánulos.
Su tamaño es variable, pero en general oscila entre los 3 y 60 micras, siendo así microscópicas. Por tamaño destacan algunas fibras musculares (de hasta 30 cm), las neuronas de algunos animales, las células glandulares de algunos insectos o los óvulos de ciertas aves (como el avestruz de 10 cm). No hay relación entre el tamaño de la célula y el del organismo, pues este depende del número de células que contiene (Ley de Driesch) y además el tamaño de las células en general es constante para un tipo celular dado.

Algunas formas son variables como en amebas o leucocitos, otras tienen forma estable (eritrocitos, células nerviosas...) pero la forma viene determinada por la tensión superficial, la viscosidad del citoplasma, las acciones mecánicas externas, su adaptación funcional.... De manera general, si son libres o poco especializadas, tienden a la esfericidad, aunque hay muchas variaciones. 

A pesar de estas diferencias todas las células poseen una Bioquímica Unitaria, es decir que sus procesos bioquímicos genéticos son iguales o muy semejantes.

Nacho Padró

martes, 4 de enero de 2011

Logran convertir células de líquido amniótico en células madre pluripotentes

Muchas esperanzas están puestas en las células madre. Algún día podrían utilizarse para tratar numerosas enfermedades. Hasta la fecha, los embriones son la principal fuente de estas células, pero esto acarrea ciertos problemas éticos. Un equipo de científicos del Instituto Max Planck de Genética Molecular de Berlín ha logrado convertir células de líquido amniótico en células madre pluripotentes. Estas células iPS (células madre pluripotentes inducidas), derivadas del líquido amniótico, son casi indistinguibles de las células madre procedentes de embriones; sin embargo "recuerdan" su origen.

Las habilidades especiales de las células madre embrionarias pueden ser utilizadas actualmente en múltiples células "adultas" (por ejemplo, las células de la piel y del pelo). Esto se hace con la reprogramación de las células y su conversión en células madre pluripotentes inducidas (células iPS). Éstas pasan a adoptar las propiedades típicas de las células madre embrionarias, lo que significa que pueden generar cualquiera de los tipos de células del cuerpo humano (pluripotencia), y pueden multiplicarse indefinidamente.

Los científicos han demostrado que las células iPS del líquido amniótico pueden formar diferentes tipos de células humanas.

También han descubierto que las células madre pluripotentes inducidas pueden recordar el tipo de célula original del que fueron generadas.

Durante la reprogramación celular, varios genes que controlan el desarrollo de las células madre se ponen aparentemente en funcionamiento o se mantienen activos. Esto confirma otros resultados, que muestran que las células iPS derivadas de tejidos distintos son propensas a seguir su camino de desarrollo predestinado en relación con la diferenciación espontánea.

No obstante, tal como advierte Katharina Wolfrum del Instituto Max Planck para la Genética Molecular, aún no está claro si este recuerdo acerca de la clase de células donantes tendrá efectos sobre los posibles tratamientos médicos mediante células iPS.




Marga Parra