miércoles, 20 de septiembre de 2017

Hallan la fuente del supervolcán más destructivo de Europa

Los investigadores han encontrado la zona caliente que alimentó la caldera en el último período de actividad del volcán en los años 80
Los investigadores han encontrado la zona caliente que alimentó la caldera en el último período de actividad del volcán en los años 80  - U.A.
ABC.ES Madrid
Hace unos meses, científicos del Instituto Nacional de Geofísica de Italia advertían de que Campi Flegrei, una extensa área volcánica a 9 km. al noroeste de Nápolesparece estar llegando a su punto crítico de presión, lo que podría llevarle a entrar en erupción. Los «despertares» de este supervolcán han sido los más destructivos que ha conocido el continente europeo desde hace miles de años. Ahora, otro equipo internacional de investigadores insiste en su peligrosidad. Los científicos han localizado bajo la ciudad de Pozzuoli la potencial fuente de magma que alimentó la caldera durante su último período de actividad, en los años 80, cuando la zona sufrió una serie de pequeños terremotos. Aunque el comportamiento del volcán ha cambiado, el hallazgo podría ayudar a predecir cómo y dónde podrían estallar futuras erupciones. 
Campi Flegrei, que tiene un característico olor a huevos podridos y que incluso alberga un cámping para turistas, ha estado relativamente tranquila en los últimos treinta años, pero en los 80 sufrió varios sismos de baja intensidad. Los científicos localizaron con técnicas sismológicas la ubicación de la zona donde los materiales calientes se elevaron para alimentar la caldera durante ese último período de actividad. 
«Una cuestión que ha desconcertado a los científicos es dónde se encuentra el magma debajo de la caldera, y nuestro estudio proporciona la primera evidencia de una zona caliente bajo la ciudad de Pozzuoli, que se extiende hacia el mar a una profundidad de 4 km», explica uno de los reponsables del trabajo, Luca de Siena, de la Universidad de Aberdeen.
El estudio sugiere que el magma no pudo salir a la superficie en la década de 1980 por la presencia de una formación rocosa de uno o dos kilómetros de profundidad que bloqueó su trayectoria, forzándola a liberar estrés a lo largo de una ruta lateral.

Más peligroso

Según los investigadores, la cantidad relativamente baja de actividad sísmica en el área desde los años 80 sugiere que la presión se está formando dentro de la caldera, haciéndola más peligrosa. «Durante los últimos 30 años el comportamiento del volcán ha cambiado, y todo se ha vuelto más caliente debido a los fluidos que impregnan toda la caldera», explica De Siena. «Lo que produjo la actividad bajo Pozzuoli en los años ochenta ha emigrado en otro lugar, por lo que el peligro no sólo se encuentra en el mismo lugar, ahora podría estar mucho más cerca de Nápoles, que está más densamente poblada», añade.
Esto significa que el riesgo de la caldera ya no está sólo en el centro, sino que ha emigrado. De hecho, el investigador describe Campi Flegrei como «una olla de sopa hirviendo debajo de la superficie».
«No podemos decir qué significa esto en términos de la escala de una erupción futura, pero no hay duda de que el volcán se está volviendo más peligroso», continua De Siena. «La gran pregunta que tenemos que responder ahora es si es una gran capa de magma que está subiendo a la superficie, o algo menos preocupante que podría encontrar su camino a la superficie en el mar».

Descubren una hormiga prehistórica con un cuerno metálico

Ahora se ha descubierto una nueva especie prehistórica de hormiga del infierno cuya anatomía y hábitos respondían su diabólico nombre, incluido un aparato letal para cazar y alimentarse reforzado con metal. En vez de bocas normales, aquellas criaturas prehistóricas contaban con caras con cuchillas. Ninguna hormiga existente hoy posee esos rasgos. Sin embargo se han conservado algunos pelos alrededor de la boca que sugiere que pudieran ser reminiscencias de aquellos terroríficos aparatos bucales. Algunas tenían incluso una especie de apéndice en forma de cuerno sobre la mandíbula. Entre estas figura la nueva especie descubierta, bautizada como Linguamyrmex vladi, que Phillip Barden y sus colegas del New Jersey Institute of Technology de Newark encontraron preservada en ámbar de hace 98 millones de años.

Esta criatura empaló a otro insecto, su presa, en el cuerno ayudándose de sus mandíbulas como cuchillas. Además, un estudio con tomógrafías ha revelado que el cuerno de Linguamyrmex vladi está reforzado con metal. Probablemente este refuerzo metálico ayudara a conservar el cuerno intacto, según Vincent Perrichot, de la Universidad francesa de Rennes, que en 2016 publicó la descripción de otra hormiga del infierno con cuerno a la que llamó hormiga unicornio. Barden coincide en que tiene sentido que reforzaran ese apéndice, dado que el cuerno debía recibir impactos frecuentes de las mandíbulas. Algunos insectos actuales evitan o reducen el desgaste de forma similar, a base de reforzar sus mandíbulas con metales como zinc y hierro.

Además de lucir un unicornio con refuerzo metálico, L. vladi pudo ser una especie de vampiro, pues cuando sube las mandíbulas, estas forman un canal que les permitiría succionar la sangre de otros insectos. Junto a la hormiga, Barden y su equipo hallaron una larva de escarabajo bien preservada, probablemente destinada a ser el siguiente plato del menú de la hormiga. En todo caso, los depósitos de ámbar de Myanmar donde encontraron a Linguamyrmex vladi son tan ricos que prometen nuevas sorpresas y hallazgos.

Luis Otero para MUY INTERESANTE 

miércoles, 13 de septiembre de 2017

No solo cuenta la magnitud



Operarios trabajan en una zona dañada por el terremoto en Ciudad de México, este viernes.
Operarios trabajan en una zona dañada por el terremoto en Ciudad de México, este viernes.   REUTERS

El terremoto ocurrido frente a las costas de Chiapas, en México, ha alcanzado una magnitud momento (Mw) entre 8.1 y 8.4, según la agencia que realiza el cálculo, con su hipocentro situado a casi 70 kilómetros de profundidad. Hasta el momento de redactar este escrito, el número de víctimas mortales ronda las 30. Así mismo, se han registrado daños importantes en localidades próximas de Chiapas, Oaxaca y el occidente guatemalteco
Dada su gran magnitud, en los primeros segundos y minutos se temió que este evento pudiera inducir un tsunami de grandes proporciones, aunque afortunadamente las olas registradas han sido poco significativas. La magnitud de este terremoto es muy similar a la del devastador sismo de México de 1985 que provocó miles de muertos y cientos de miles de desplazados, cifras afortunadamente muy distintas a las que se esperan del terremoto acaecido la noche de este jueves, de magnitud igual o superior. Y es que la magnitud no determina por sí sola el potencial destructor de un sismo. Además del grado de preparación de las construcciones en México, que es elevado en comparación con otros países de la región, las características geológicas del terremoto van a condicionar la capacidad destructora del mismo.


Terremoto México Chiapas
Gráfico que muestra el hipocentro del terremoto de Chiapas. 


Todo sismo de origen tectónico, como el aquí tratado, se produce por la rotura a lo largo de un gran plano de fractura, de modo que las características geológicas y su localización, combinadas con su tamaño, es decir su magnitud, van a condicionar tanto la duración como la intensidad de la sacudida del suelo, que a la postre son los responsables de los daños. El terremoto ocurrido este jueves se ha producido en la zona de subducción que limita las placas litosféricas de El Coco y la Norteamericana, es decir en la zona donde la primera desliza y se introduce bajo la segunda.
Los grandes terremotos destructivos como el del año 1985 o los que se suelen producir en la costa de Chile se generan en los primeros 15 a 30 kilómetros de profundidad, en la zona donde las dos placas friccionan y generan terremotos que en geología se denominan de falla inversa. Al ser eventos más superficiales, la energía en forma de aceleración de sacudida del suelo es muy elevada y a ello se suma que la cantidad de desplazamiento del fondo marino es mayor y por tanto el tamaño de los tsunamis también.


Fuerzas implicadas en una zona de subducción.
Fuerzas implicadas en una zona de subducción.


En otras ocasiones, como es el caso del terremoto ocurrido este jueves en Chiapas, en lugar de deslizar la zona de fricción de las dos placas, la placa que "subduce" (en este caso la placa de El Coco), debido a la flexión que sufre al deslizarse hacia abajo y al efecto de su propio peso, hace que literalmente se parta a lo largo de un plano de rotura bastante vertical y a más profundidad.
En el caso que nos ocupa, la rotura se ha producido a más de 60 kilómetros de profundidad, con una geometría que denominamos de falla normal. En estos casos, aunque la magnitud sea la misma, la energía que llega a la superficie es menor y el desplazamiento del fondo marino también. Esto explica por qué uno de los mayores terremotos de falla normal jamás registrado por los sismógrafos hasta la fecha haya inducido unos daños limitados, si los comparamos con otros eventos de igual magnitud ocurridos en el pasado.
Dr. José J. Martínez Díaz es profesor del Departamento de Geodinámica de la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid e investigador del IGEO (UCM, CSIC).

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Científicos explican cómo se hizo la luz en el Universo

Al comienzo de su existencia, el Universo era tan denso y caliente que la luz no podía escapar
Al comienzo de su existencia, el Universo era tan denso y caliente que la luz no podía escapar  - DOMINIO PÚBLICO
ABC.ES Madrid - Actualizado: Guardado en: Ciencia
Por lo que sabemos, la historia del Universo comenzó así: al principio todo estaba concentrado en una singularidad, un punto de densidad infinita. De repente, en un «Big Bang» inimaginable, todo estalló. La materia, la energía y el espacio salieron despedidos en todas direcciones. Por primera vez, el tiempo comenzó a correr. 
Quizás resulta difícil de imaginar, pero en el Big Bang todo estaba a oscuras. Esa gran explosión creó un cosmos germinal tan extremadamente caliente y denso, que la luz estaba totalmente atrapada en su interior. Parece ser que no fue hasta 1.000 millones de años después cuando la expansión del Universo permitió que este medio primigenio se hiciera transparente y que más tarde aparecieran las luminosas galaxias y estrellas. Ahora, científicos de la Universidad de Iowa (Estados Unidos) han explicado cómo pudo ocurrir este cambio. Después de observar rayos de luz ultravioleta escapando de una galaxia vecina, un estudio publicado recientemente en Monthly Notices of the Royal Astronomical Societyha concluido que la clave está en los inmensos agujeros negros del centro de las galaxias: en las etapas tempranas del Universo, estos se deshacían violentamente de grandes cantidades de materia que expulsaban a gran velocidad. Esos furiosos «vientos» permitieron que la luz escapara por primera vez.
«Nuestras observaciones muestran la presencia de fuentes muy brillantes de rayos X que parecen ser agujeros negros engullendo materia», ha dicho en un comunicado Philip Kaaret, coautor de la investigación. «Es posible que este agujero negro esté creando vientos que ayudan a la radiación ionizante de las estrellas a escapar. En consecuencia, quizás los agujeros negros ayudaron a que el Universo se hiciera transparente».
Hasta ahora, los astrónomos solo han detectado tres galaxias cercanas en las que los rayos ultravioleta están huyendo. Entre todas ellas, Kaaret y su equipo se centraron en Tol 1247-232, una galaxia situada a 600 millones de años luz. Allí fue donde el telescopio espacial de rayos X Chandra detectó en 2016 una potente fuente de radiación situada en la activa región de formación de estrellas. Después se observó que esta fuente era puntual y que además su brillo fluctuaba drásticamente. 

Agujeros negros furiosos

¿Qué podía ser? «Las estrellas no tienen cambios de brillo –no tan intensos, al menos–», ha dicho Kaaret. «Para cambiar así tu brillo tienes que ser un objeto pequeño, y esto reduce las opciones a una sola cosa: los agujeros negros».
De esta forma, serían estos extraños objetos, tan propensos a engullir materia, los que habrían «ensanchado» y hecho más transparente el Universo durante su etapa más primitiva por el hecho de estar expulsando al exterior grandes cantidades de materia. Pero, si los agujeros negros son moles que tragan gas y energía, y son incluso capaces de atrapar a la luz en su interior, ¿por qué expulsan materia?
En los últimos tiempos cada vez ha quedado más claro que la enorme velocidad de rotación de los agujeros crean corrientes y grandes chorros («jets») de energía y materia que se adentran en el espacio.
«A medida que la materia cae dentro del agujero negro, comienza a girar, y la rápida rotación empuja a una fracción de esta materia hacia fuera», ha explicado Kaaret.
Salvando todas las distancias, sería similar a lo que le ocurre a un patinador que gira sobre sí mismo con los brazos abiertos. Si los acerca al cuerpo, la conservación del momento angular implica que su cuerpo comienza a rotar más rápido. En los agujeros negros podría ocurrir lo mismo. A medida que la materia se acerca al agujero, comienza a rotar más rápido. Así, a medida que aumenta la fuerza del tirón gravitacional, la velocidad crea cada vez más energía.
«Los agujeros negros están produciendo fuertes vientos que podrían estar abriendo una ruta de escape para la luz ultravioleta. Esto es lo que podría haber ocurrido en las galaxias más antiguas», ha añadido Kaaret.
Ahora, y con el objetivo de tratar corroborar esta teoría, los investigadores estudiarán más de cerca la galaxia Tol 1247-232 y además explorarán otras galaxias.

Investigadora Canadiense prueba que los árboles se comunican entre ellos

Durante años, los investigadores relacionados con el área de ecología en la Universidad de Columbia Británica, Canadá, han estudiado el comportamiento de los árboles. Entre los hallazgos realizados, encontraron evidencia de que los árboles se comunican entre sí, así como con otros seres vivos. 

Cómo funciona esta red de comunicación 

De acuerdo con la ecólogo forestal Suzanne Simard, las plantas interactúan y se comunican a través de una red subterránea de hongos que une a las plantas con el ecosistema circundante. A través de esta simbiosis, las plantas pueden contribuir al desarrollo y crecimiento mutuo y ayudar a los diferentes ejemplares del bosque. 
El descubrimiento se produjo a partir de la observación de las pequeñas bandas de color blanco y amarillo de hongos identificados en el suelo de los bosques. En una entrevista con Ecology.com, Suzanne explicó lo que los científicos fueron capaces de averiguar a través del análisis microscópico. Según ella, los hongos están conectados a las raíces del árbol. A partir de esta conexión, los árboles pueden intercambiar carbono, agua y nutrientes, según sea necesario. 
“Los grandes árboles proporcionan subsidios a los más jóvenes a través de esta red de hongos. Sin esta ayuda, la mayoría de las plántulas no se desarrollarían “, explicó el científico. 
Los árboles más antiguos, ya desarrolladas y grandes, son considerados como “plantas madre”. Ellos se encargan de la gestión de los recursos de una comunidad de plantas a través de los hilos de hongos. Esta conexión es tan fuerte que, según la investigación del equipo de Simard cuando se corta un árbol de este tamaño, la tasa de supervivencia de los miembros más jóvenes del bosque o selva se reduce drásticamente. La conexión existente entre las plantas es comparable con la sinapsis de las neuronas humanas. 
Este descubrimiento puede cambiar la manera de ver y abordar las cuestiones forestales. 
En el vídeo que les dejo abajo, Suzanne Simard explica los detalles de este descubrimiento:
Este es un contenido original de Ecocosas 

Huellas de homínidos en Creta reescriben el origen del ser humano

La historia reciente de la evolución humana podría tener que reescribirse, o las emblemáticas huellas de Laetoli, de 3,7 millones de años de Tanzania.
Pero el nuevo descubrimiento, publicado en la revista Proceedings of the Geologists' Association, muestran pies humanos y locomoción vertical, consolidando la idea de que los homínidos (primeros miembros del linaje humano) no sólo se originaron en África sino que permanecieron allí aislados durante varios millones de años antes de dispersarse a Europa y Asia.
Los pies humanos tienen una forma muy distintiva, diferente de todos los demás animales terrestres. La combinación de una planta de los pies larga, cinco dedos cortos hacia adelante sin garras, y un hallux (pulgar) más grande que los otros dedos del pie, es única. Los pies de nuestros parientes más cercanos, los grandes simios, se parecen más a una mano humana con un hallux parecido al pulgar que sobresale a un lado.
Las huellas de Laetoli, que se piensa que fueron hechas por Australopithecus, son similares a las de los seres humanos modernos, excepto que el talón es más estrecho y carece de un arco apropiado. Por el contrario, el Ardipithecus ramidus, de 4.4 millones de años, el homínido más antiguo conocido de los fósiles completos, tiene un pie simio. Los investigadores que describieron a Ardipithecus argumentaron que es un antepasado directo de los homínidos posteriores, lo que implica que un pie similar al humano aún no había evolucionado en ese momento.
Pero las nuevas huellas, de Trachilos en Creta occidental, tienen una forma inconfundiblemente humana, y son más antiguas. Esto se detecta especialmente gracias a los dedos de los pies. El dedo gordo del pie es similar a nuestro propio en forma, tamaño y posición. La planta del pie es, en proporción, más corta que en las estampas de Laetoli, pero tiene la misma forma. En resumen, la forma de las huellas de Trájilos indica inequívocamente que pertenecen a un homínimo primitivo, algo más primitivo que el latirista Laetoli. Se hicieron en una costa arenosa, posiblemente un pequeño delta del río, mientras que las pistas de Laetoli fueron hechas en ceniza volcánica.

Un hallazgo polémico

"Lo que convierte a este hallazgo en polémico es la edad y la ubicación de las huellas", en palabras del profesor Per Ahlberg de la Universidad de Uppsala, autor del estudio.
Las impresiones, con alrededor de 5,7 millones de años, son más jóvenes que el homínido fósil conocido más antiguoSahelanthropus de Chadpero más de un millón de años más viejo que el Ardipithecus ramidus con sus pies parecidos a los simios. Esto está en conflicto con la hipótesis de que Ardipithecus es un antepasado directo de los homínidos posteriores.
Además, hasta el momento, todos los homínidos fósiles de más de 1,8 millones de años (la edad de los primeros fósiles Homo de Georgia) procedían de África, lo que llevó a la mayoría de los investigadores a concluir que era allí donde el grupo evolucionaba. Sin embargo, las huellas de Trachilos están firmemente datadas, utilizando una combinación de foraminíferos (microfósiles marinos) de los lechos subyacentes, además del hecho de que se encuentran justo debajo de una roca sedimentaria muy distintiva formada cuando el mar Mediterráneo se secó brevemente hace 5,6 millones de años.

Durante el tiempo en que se hicieron las huellas de los Trachilos, período conocido como Mioceno tardío, el Desierto del Sáhara no existía; los ambientes parecidos a la sabana se extienden desde el norte de África hasta alrededor del Mediterráneo oriental. Además, Creta todavía no se había separado del continente griego. Por lo tanto, permite ver cómo los primeros homínidos podrían haber vivido entre Europa sudoriental y África, y dejaron sus huellas en una orilla del Mediterráneo que algún día formaría parte de la isla de Creta.
"Este descubrimiento desafía la narrativa establecida de la evolución humana temprana de frente y es probable que genere mucho debate. Queda por ver si la comunidad de investigación de los orígenes humanos aceptará huellas fósiles como evidencia concluyente de la presencia de homínidos en el Mioceno de Creta", dice Per Ahlberg.
Referencias e imagen:
Grzegorz Niedźwiedzkib, Martin G. Lockleyc, d, Athanassios Athanassioue, Charalampos Fassoulasf, Zofia Dubickag, Andrzej Boczarowskic, Matthew R. Bennettk, Per Erik Ahlbergb, Gerard D. Gierlińskia. Possible hominin footprints from the late Miocene (c. 5.7 Ma) of Crete? (2017). Proceedings of the Geologists' Association. Doi.org/10.1016/j.pgeola.2017.07.006

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