Mostrando entradas con la etiqueta ornitologia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ornitologia. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de abril de 2022

Descifran el secreto de los pájaros que no quieren incubar sus huevos

 Algunas aves no parecen dispuestas a criar a sus polluelos, por lo que falsifican sus huevos, engañando así a otras especies para que lo hagan por ellas. Un rompecabezas evolutivo al que los científicos han puesto orden para determinar el origen genético de esta habilidad.

La práctica de la falsificación se produce desde hace dos millones de años y es una característica genética que se hereda por vía materna, aunque las medidas que ponen en marcha las aves engañadas desafían, cada vez más, esa capacidad de fraude, señala un estudio que publica  Pnas.

Esta característica se llama “parasitismo de cría” y los expertos se preguntan desde hace tempo cómo puede una sola especie de ave imitar los patrones de forma y color de los huevos de otras varias y cómo transmiten esta capacidad a las crías, a pesar del mestizaje entre aves criadas por distintos huéspedes.

Un equipo de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) estudió en Zambia la genética del mimetismo de los huevos del pinzón de cuco, una especie que explota a muchas especies de currucas en África.

Las hembras de los pinzones de cuco heredan de sus madres la capacidad de imitar la apariencia de los huevos de sus anfitriones, a través del cromosoma W, específico de la hembra (análogo al cromosoma Y específico del macho en los humanos).

Esta «herencia materna» les permite evitar el riesgo de heredar los genes de mimetismo equivocados de un padre criado por un huésped diferente y hace posible que distintos linajes de hembras desarrollen un mimetismo especializado en varias especies de huéspedes.

Sin embargo, en esta lucha evolutiva, la selección natural “ha creado un arma de doble filo”, según la autora principal de la investigación, Claire Spottiswoode, de la Universidad de Cambridge.

Aunque la herencia materna ha permitido a los pinzones de cuco explotar a múltiples especies de hospedadores, “es probable que ralentice su capacidad para evolucionar contra las adaptaciones” a medida que estas desarrollan nuevas defensas.

Algunas de las especies engañadas han desarrollado una asombrosa diversidad de firmas de patrón y colores de sus huevos que les ayudan a distinguirlos de los falsificados.

Los pinzones de cuco engañan en Zambia a cuatro especies de curruca de hierba con un efecto devastador, pues, si los padres no detectan y eliminan un huevo parásito, esa cría suele superar a las propias, que acaban muriendo de hambre.

El equipo recogió muestras de ADN de 196 pinzones de cuco de 141 nidos pertenecientes a las cuatro especies de currucas y secuenció parte de su genoma para estudiarlo.

En su lucha contra los falsificadores, las currucas se han convertido en hábiles controladores de calidad, rechazando los huevos que difieren de los suyos en color y dibujo, para lo que han desarrollado la capacidad de depositar «firmas» únicas para mejorar su detección de intrusos.

Las prinias leonadas, por ejemplo, ponen huevos con fondos azules, blancos, rojos o verde oliva recubiertos de diversos dibujos, indica el informe.

Los pinzones de cuco han respondido evolucionando el mimetismo de los huevos y se han diversificado aún más para imitar, al menos, algunas de las variaciones características observadas en los huevos de diferentes hembras dentro de cada especie anfitriona.

Pero ahora, según creen los investigadores, los pinzones de cuco se enfrentan a una ardua lucha porque no pueden recombinar los diferentes rasgos de falsificación desarrollados por sus distintas líneas familiares. El equipo descubrió que las aves hospedadoras transmiten su capacidad antifraude a través de un proceso genético diferente (herencia biparental) al utilizado por los pinzones cucos.

En opinión de Spottiswoode, es posible que veamos la “aparición de firmas de huevos infalsificables”, que podrían obligar a los pinzones cucos a cambiar a otras especies o depender cada vez más de los individuos jóvenes del huésped que aún no han aprendido sus propias firmas y son malos para detectar los huevos que no coinciden. EFE
cr/acm

lunes, 4 de octubre de 2021

Ojos de aves y cambio global

 Jack Tamisiea

Jejenero de corona castaña estudiado en la selva peruana. [IAN AUSPREY Y MUSEO DE HISTORIA NATURAL DE FLORIDA]

Ausprey ya había observado esta tendencia en los bosques nubosos de las montañas de Perú. En esos puntos calientes de biodiversidad, explica, «el tamaño ocular aparece estrechamente relacionado con la respuesta [de las aves] a las perturbaciones causadas por la agricultura». Las de ojos voluminosos tienden a desaparecer de las zonas agrícolas y desforestadas, con mucha luz; las de ojos chicos se adaptan. El nuevo estudio amplía las observaciones de Ausprey en Perú y aporta una mayor variedad de aves de otros lugares, entre ellos loros, pitos y pinzones.

Allison Shultz, ornitóloga en el Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles, ajena a la investigación, lo alaba por subrayar la importancia que la exposición a la luz tiene para las aves. Ella misma ha descubierto un vínculo entre la coloración del plumaje y la luz ambiental, y espera que las futuras investigaciones analicen de qué modo la contaminación lumínica y la desforestación podrían estar modelando los ojos de las aves. «Me resultaría muy curioso comprobar si los ojos evolucionan para adaptarse mejor a los nuevos entornos, más luminosos», añade.

Ausprey cree que el estudio recalca la importancia de conservar los entornos con distintos niveles de luz, sobre todo los fragmentos de selvas densas, como medio para proteger de la pérdida de hábitat a las aves con ojos de cualquier tamaño

miércoles, 17 de agosto de 2016

El pico sin dientes ayudó a sobrevivir

Hace 66 millones de años, un asteroide se estrelló contra la Tierra y se calcula que aniquiló a tres cuartas partes de los seres vivientes. Ese episodio, que como sabemos causó la extinción de todos los dinosaurios, lleva a la siguiente pregunta: ¿cómo sobrevivieron los ancestros de las aves modernas cuando todos sus allegados perecieron? Un nuevo estudio publicado en Current Biology plantea la hipótesis de que algunos dinosaurios aviares perduraron porque poseían picos sin dientes y pudieron subsistir a base de semillas resistentes al fuego, mientras que las fuentes de alimento de la mayoría de las demás especies desaparecieron.
Derek Larson, conservador adjunto del Museo de Dinosaurios Philip J. Currie de Alberta, y sus colaboradores analizaron en primer lugar más de 3000 dientes fósiles de dinosaurios aviares que poblaron el oeste de Norteamérica durante el período Cretácico. A partir del tamaño y la forma, llegaron a la conclusión de que esos dientes apenas sufrieron cambios en 18 millones de años. Ello indica que los dinosaurios aviares permanecieron estables hasta la extinción masiva.
Puesto que el registro fósil aviar está incompleto, el equipo reconstruyó los hábitos alimentarios de los ancestros de las aves actuales con la ayuda de un modelo estadístico de la evolución. Este indica que los antepasados desdentados probablemente se alimentaron de semillas. Juntos, esos análisis sugieren que lo que ayudó a sobrevivir a esos dinosaurios aviares fue una combinación de la dentición y la alimentación.
Para sustentar su hipótesis, Larson también cita un notable volumen de datos aportado por el estudio de los incendios forestales actuales. Dichas investigaciones señalan que algunas semillas escapan indemnes al fuego y que las aves granívoras se hallan entre la fauna que primero regresa a los bosques calcinados, una situación análoga a la de la superficie terrestre tras el impacto en Chicxulub.
El enfoque adoptado por Larson para intentar explicar de qué modo sobrevivió la fauna hace 66 millones de años es imaginativa y digna de ser tenida en cuenta, afirma Julia A. Clarke, paleontóloga de vertebrados de la Universidad de Texas en Austin, ajena al estudio. Pero matiza que la dinámica de las extinciones es compleja y que los indicios aportados por los fósiles aviares en otras partes del mundo nos narran una historia diferente. «Acabo de regresar de la Antártida, donde he permanecido dos meses trabajando con fósiles del Cretácico superior, y lo que hemos visto es que las especies eran acuáticas. Según nuestra comparación con las aves vivientes, presumiblemente comían algas y peces», explica.
Asimismo, la investigación indica que los ancestros cretácicos de los avestruces, los emúes y las anátidas carecían de dientes, pero probablemente devoraban pequeños vertebrados e insectos, aparte de semillas, añade Clarke. «Me sorprendería mucho que la alimentación granívora fuera el único determinante de la supervivencia o la extinción.»
David Godkin para Investigación y Ciencia

¿Cómo mantienen las fragatas el vuelo durante semanas?

Las fragatas aprovechan los vientos alisios para recorrer sin esfuerzo el océano Índico en enormes círculos. [iStock/Rainer von Brandis]
Las fragatas del Pacífico (Fregata minor) son conocidas por su capacidad de volar durante semanas sin posarse. Un estudio de telemetría sobre su trayectoria y estrategia de vuelo ha puesto de manifiesto que pueden permanecer en el aire durante más de dos meses en sus migraciones transoceánicas. Para conseguirlo, aprovechan las condiciones climáticas que hallan sobre las aguas tropicales (los vientos alisios y las corrientes de aire ascendentes hasta las nubes) para volar y planear a lo largo de miles de kilómetros; con escasos aleteos, reducen al mínimo el gasto energético. Los resultados de este estudio, dirigido por Henri Weimerskirch, del Centro de Estudios Biológicos de Chizé (del Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia y la Universidad de La Rochelle), en colaboración con investigadores de La Reunión, el Reino Unido, Canadá y Alemania, se han publicado en Science.
La fragata común, un ave marina enigmática y difícil de observar, es muy ligera y está dotada de alas muy largas y anchas. Estas le confieren una capacidad única para planear y remontar las corrientes ascendentes sin necesidad de batirlas. Debido a que es incapaz de posarse sobre el agua, su alimentación depende enteramente del pescado que captura a pleno vuelo o que arrebata de otras aves.
Los investigadores realizaron un seguimiento de las aves de la isla de Europa, en el canal de Mozambique, un centro importante de reproducción de la especie. Equiparon cincuenta adultos y juveniles con sensores autónomos, que medían simultáneamente y durante meses la posición GPS, la altitud, la frecuencia cardíaca y el batimiento de las alas. Estos datos permiten descomponer el vuelo para determinar si el ave agita las alas o planea, y también deducir sus movimientos y gasto energético.
Los registros muestran que las fragatas realizan sus vuelos transoceánicos entre África e Indonesia siguiendo el borde de la zona de formación de los ciclones tropicales alrededor del ecuador, conocida como zona de convergencia intertropical. Utilizan los vientos favorables (los alisios) para recorrer sin esfuerzo el océano Índico en enormes círculos. Los juveniles, en particular, que abandonan por primera vez su lugar de nacimiento, se desplazan miles de kilómetros; y, lo que resulta aún más sorprendente, pueden permanecer en el aire durante más de dos meses sin posarse.
Los datos revelan que, dentro de esas trayectorias circulares, las fragatas vuelan en «montaña rusa». Sirviéndose de la convección por debajo de los cúmulos, ascienden planeando y sin batir las alas y con muy poco gasto de energía. Los registros indican entonces cortos períodos de inactividad, lo que sugiere que las fragatas dormirían unos minutos durante esta fase de ascensión. Una vez alcanzada la parte inferior del cúmulo, a unos 600 o 700 metros de altitud, descienden planeando varios kilómetros sin consumir energía. En las zonas menos nubladas, para planear sobre distancias más largas, las fragatas ascienden regularmente a altitudes muy elevadas (entre 3000 y 4000 metros) introduciéndose en los cúmulos, donde se benefician de las fuertes corrientes ascendentes. Pero allí deben hacer frente a temperaturas de congelación, a las que su plumaje no se halla adaptado.
El estudio plantea muchas preguntas sobre la capacidad de las fragatas para dormir durante el vuelo, soportar las condiciones extremas que hallan dentro del cúmulo, y también acerca de la estrategia que emplean para evitar en su trayectoria los ciclones tropicales.
Más información en Science

martes, 6 de enero de 2015

¿Qué es la Ornitologia?

La ornitologia es una parte de la zoologia que estudia la morfología, anatomía, fisiología, costumbres y clasificación de las aves. Aunque la mayoría de los animales hace millones de años que se han estudiado, las aves suscitan un gran interés entre los naturalistas. También suscitan un gran interés entre los cazadores, ya que van matando a los animales sólo por la simple razón que són bonitos y para mí es la mayor tontería que ha hecho el hombre y ahora por diversión.
Las aves están dotadas con alas en lugar de patas delanteras, además de tener pico y el cuerpo cubierto de plumas. Por su aptitud para volar son los animales más ampliamente admirados, tanto por los ornitólogos profesionales, como por el naturalista aficionado que se interesa por sus hábitos y costumbres. las aves superan en número a todos los demás animales dotados de espina dorsal (vertebrados), salvo los peces.
Hasta el siglo XVI no se escribieron tratados acerca de las aves con criterio relativamente modernos; destacan los de Konrad von Gesner y Pierre Belon, publicados en 1555. El médico y naturalista boloñés, Ulisse Aldrovandi dedicó a las aves tres volúmenes, la importancia de su obra se puso de relieve a su muerte.
Mucho más tarde, sus observaciones se hicieron extensivas a las aves de todo el mundo. Gracias a la obra Manual d'Ornithologie del naturalista holandés Temmck, a principios del siglo XIX, la ornitología experimentó un nuevo impulso. Ahora es una de las ciencias zoológicas más conocida, con una extensa bibliografía.
En la mayoría de los países desarrollados hay incluso leyes que protegen a muchos animales, incluso las aves. No falta en España una normativa de este carácter y, aunque la protección de la fauna salvaje (plasmado en la Orden de 26/XI/1973 sobre especies protegidas) se subordine no sólo a fines científicos sino, sobre todo, cinéticos, se hallan protegidas algunas especies raras, especialmente el urogallo.
¿Cómo se hace para estudiar a las aves?. Se deben observar muy detenidamente y con precaución para no ser visibles y así no asustarles. Tampoco se deben destruir los nidos, sus huevos, ni la vegetación circundante. Muchos ornitólogos levan ropas que se confunden con el entorno y utilizan escondites hechos con arbustos, desde donde pueden fotografiarlas u observarlas durante largos períodos de tiempo. de esta manera pueden conocer los colores y tipos de plumas, la forma de su pico, de su cuerpo y de sus patas. También se debe estudiar la evolución de su vuelo, la comida que recogen y los constituyentes, forma y localización de sus indios. Otro hecho muy interesante de sus vidas es el de las migraciones, es decir, conocer las rutas que siguen en su vuelo para la búsqueda del alimento y del calor, en relación con las estaciones del año, que las lleva a efectuar en ocasiones saltos a través de os océanos.

Jordi Bombí
Maristas, 1º de BUP
Revista "sant Joan Informatiu"
Verano 1992