martes, 9 de julio de 2024

¿Por qué las plantas siguen al Sol?

 Seguro que, en alguna ocasión, has observado como las plantas de tu casa, especialmente aquellas alejadas de una ventana, tienden a inclinarse y crecer hacia la luz solar. Este fenómeno, conocido como fototropismo, es crucial para su supervivencia, ya que esa luz es indispensable para la fotosíntesis, el proceso mediante el cual las plantas producen su alimento.

Sin embargo, ¿qué hace que las plantas sigan la luz del sol con tanta precisión? Un estudio liderado por un equipo del Instituto de Biotecnología de Flandes y la Universidad de Gante ha arrojado luz sobre ese comportamiento, desvelando el papel fundamental de una hormona vegetal llamada auxina.

AUXINA, UNA HORMONA CON PAPEL CRUCIAL

La auxina es una hormona vegetal cuya importancia se viene sospechando desde el siglo XIX, cuando Charles Darwin ya vaticinaba su rol en el crecimiento y comportamiento de las plantas. Esta pequeña molécula juega un papel esencial en la regulación del crecimiento celular, lo que permite a las plantas inclinarse hacia la luz.

La auxina se distribuye de manera desigual dentro de la planta, acumulándose así en las áreas menos iluminadas, como el lado opuesto al que recibe la luz solar directa. Esta distribución desigual provoca una elongación diferencial de las células en el lado oscuro, lo que hace que el tallo o las hojas se inclinen hacia la fuente de luz.

Pero, ¿cómo se transporta la auxina para lograr esa desigualdad? Pues bien, todo se debe a unas proteínas especializadas llamadas PILS que son fundamentales para la regulación del almacenamiento y el transporte de auxina a nivel celular. Actúan como si fueran guardianes que determinan en qué partes de la célula se debe acumular la auxina y cómo debe ser distribuida.

Las PILS están ubicadas en las membranas celulares y se encargan de controlar la entrada y la salida de la auxina, asegurando su distribución eficiente y que, por tanto, pueda responder de forma correcta ante los estímulos ambientales.

Un estudio realizado por el Instituto de Biotecnología de Flandes y la Universidad de Gante ha revelado la complejidad de este proceso de transporte. Los investigadores descubrieron que las proteínas PILS no trabajan solas, sino que requieren de la interacción con otras moléculas y proteínas que facilitan el movimiento de la auxina entre las células. Serían las proteínas PIN y AUX1, que colaboran en la exportación y la importación de la auxina a través de las membranas celulares.

Es justo la combinación de todas ellas lo que crea un red de transporte que permite a la planta redirigir la auxina rápidamente hacia las áreas donde se necesita para promover el crecimiento y la adaptación del entorno.

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Fenómeno de fototropismo.

GIRASOLES Y RITMOS CIRCADIANOS

Ahora bien, los girasoles son uno de los ejemplos más famosos de fototropismo; pero poca gente sabe que existe una estrecha relación de esto con los ritmos circadianos. Desde que empiezan a crecer los girasoles siguen activamente el movimiento del Sol a lo largo del día, orientando sus cabezas amarillas hacia el astro.

Este comportamiento es impulsado, en parte, por los ritmos circadianos internos de la planta, una especie de reloj biológico que regula los patrones de actividad basados en la luz y la oscuridad. Estudios de la Universidad de California, en Davis, destacan que la respuesta fototrópica de estos girasoles jóvenes está estrechamente vinculada a la diferencia de elongación del tallo durante el día y la noche, adaptándose de esa forma a la orientación del Sol.

A medida que los girasoles maduran, su comportamiento fototrópico se transforma. Una vez alcanzada la madurez, estos girasoles ya no siguen de una forma tan activa el movimiento del Sol; sino que, en su lugar, tienden a adoptar una orientación fija hacia el este. Este cambio representa una transición en la respuesta hormonal y en el patrón de crecimiento, donde los ritmos circadianos continúan jugando un papel crucial.

El mantenimiento de una orientación estable no solo asegura la eficiencia fotosintética, sino que también facilita la polinización, aumentando así las posibilidades de éxito reproductivo de la planta.

martes, 2 de julio de 2024

Placa de Petri, el pequeño mundo de la microbiología

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Cultivo en placa de Petri con base de agar

Dos discos de cristal o plástico: esa es la definición de una de las herramientas más sencillas, ingeniosas y fundamentales de microbiología. Conocida también como caja de Petri, esta herramienta ha revolucionado la forma en la que los científicos estudian los microorganismos, permitiendo su cultivo y sus observaciones en condiciones controladas.

Su diseño básico, que consta de una base y una tapa ligeramente más grande que se ajusta sin cerrar herméticamente, ha demostrado ser más que eficaz para minimizar la contaminación y para proporcionar un entorno ideal para el crecimiento de bacterias, hongos y otros microorganismos.

JULIUS RICHARD PETRI: EL GENIO DETRÁS

El origen de la placa de Petri se remonta a finales del siglo XIX, en una época en la que la microbiología empezaba a posicionarse como una de las disciplinas fundamentales, y tuvo como protagonista a un microbiólogo y médico alemán, Julius Richard Petri.

Nacido en 1852, Petri obtuvo su doctorado en la Clínica Charité de Berlín y, justo a continuación, se unió al equipo de Robert Koch, un prestigioso bacteriólogo que había ganado el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1905 por el descubrimiento del bacilo de la tuberculosis. Koch había estado utilizando una campana de cristal para cultivar bacterias, pero ese método presentaba grandes problemas relacionados con la contaminación y la exposición al aire.

Con el objetivo de lidiar con estos problemas, Petri ideó una solución innovadora: unacaja redonda de cristal con una tapa ligeramente más grande que la base, que permitió la creación de un entorno controlado para el cultivo de microorganismos. Pero, curiosamente, la idea de una caja para el cultivo no era una idea completamente nueva: Emanuel Klein, un investigador croata, había descrito en 1885 una placa similar en su libro “Microorganisms”. Klein había propuesto el uso de una caja poco profunda y cubierta, similar a la de Petri. Además, en 1886, Percy Frankland, en un artículo publicado en la revista Proceedings of the Royal Society, también mencionó un diseño comparable.


A pesar de estos precedentes, fue la versión de Petri la que se adoptó en el ámbito científico, debido a su simplicidad y a su eficacia. Así, la placa de Petri permitió a los científicos aislar y observar colonias microbianas en condiciones controladas, facilitando así el estudio de enfermedades infecciosas y contribuyendo significativamente al avance de la microbiología y la medicina. La sencillez del diseño de Petri la convirtió en una herramienta esencial en los laboratorios de todo el mundo, marcando el inicio de una nueva era en la investigación microbiológica.

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Retrato de Julius Richard Petri

MUNDOS MICROSCÓPICOS

Pero, ¿cómo logra esa eficacia la placa de Petri? Pues bien, para cultivar microorganismos, se coloca en la base un medio de cultivo adecuado, como agarnutritivo, que proporciona los nutrientes esenciales y un soporte físico para el crecimiento celular. Una vez inoculado el medio con una muestra del microorganismo de interés, la placa se cubre con la tapa y se coloca en una incubadora para proporcionar las condiciones ambientales adecuadas, como temperatura y humedad. Un dato muy curioso es que, durante la incubación, es común que la placa de Petri se mantenga invertida, es decir, con la tapa en la parte inferior y la base superior. Con esta disposición evita que la condensación del vapor de agua, producida por el metabolismo microbiano, caiga sobre el medio de cultivo y diluya las colonias formadas, permitiendo que los microorganismos se mantengan adheridos.

 Además, la placa de Petri también permite la observación directa y el análisis de las colonias microbianas sin necesidad de levantar la tapa, lo que minimiza el riesgo de contaminación externa. Las colonias pueden ser examinadas visualmente para evaluar su morfología, tamaño y color, y también pueden ser manipuladas para realizar pruebas a mayores, como ensayos de sensibilidad a antibióticos o estudios genéticos. Incluso, este dispositivo no solo facilita la visualización de colonias aisladas, sino que también permite la separación y cultivo de diferentes especies a partir de una muestra mixta, algo esencial para el diagnóstico clínico y la investigación.

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Diferentes cultivos en placas de Petri

TUBERCULOSIS, CÓLERA Y DIFTERIA

Desde su invención, la placa de Petri ha tenido un gran impacto en la ciencia y la medicina. En el campo de la microbiología, esta herramienta ha supuesto un punto y aparte: antes de su introducción, los métodos disponibles para cultivar bacterias y hongos eran rudimentarios y normalmente resultaban en la contaminación de las muestras, pero la capacidad de cultivar microorganismos en un medio sólido y controlado permitió a los científicos aislar bacterias específicas, observar sus características y estudiar su comportamiento en detalle. Esto fue crucial para identificar patógenos responsables de enfermedades tan graves como la tuberculosis, la difteria y el cólera, abriendo la puerta al desarrollo de vacunas y tratamientos eficaces.

En medicina, la placa de Petri se ha convertido en una herramienta completamente esencial para el diagnóstico de infecciones bacterianas, facilitando la identificación de los agentes causantes y evaluando su susceptibilidad a diferentes antibióticos.

Además, la placa de Petri ha jugado un papel clave en la investigación de enfermedades, extendiéndose su impacto al campo de la biología molecular y la genética, donde ha permitido identificar los genes responsables de la virulencia y la resistencia a los antibióticos.

En su conjunto, la placa de Petri ha sido esencial para avances en ingeniería genética, biotecnología y producción de medicamentos, como antibióticos y vacunas, que han transformado la medicina moderna, subrayando su relevancia más de un siglo después de su creación.

El asteroide Bennu podría venir de un antiguo y desaparecido mundo oceánico del sistema solar

 Es posible que Bennu, el asteroide que se encuentra a 114 millones de kilómetros de la Tierra, sea un fragmento de un planeta oceánico que ya no existe en el sistema solar. Los últimos análisis del material traído por la misión OSIRIS-REx de la NASA revelaron fosfatos y otros elementos que sugieren contacto con líquido.

Los 120 gramos de regolito del asteroide Bennu llegaron a la Tierra en septiembre de 2023. Hubo que esperar unos cuantos meses para acceder a la totalidad del material debido a un problema inesperado con los tornillos que fijaban la cápsula contenedora. Hasta febrero de 2024, la NASA reveló oficialmente el primer polvo nativo de un asteroide en la historia. Luego, procedió a empaquetar el 30% de él para distribuirlo a científicos de todo el mundo.

El artículo publicado en la revista Meteoritics & Planetary Sciencees uno de los primeros análisis externos del material de Bennu. Confirma algunas consideraciones iniciales, como el hecho de que está conformado por carbonatos y silicatos escasos. También proporciona información adicional, como la presencia de fosfatos ricos en magnesio y sodio, elementos que pueden disolverse en agua.

En conjunto, todas estas huellas químicas sugieren que Bennu fue parte de un entorno acuoso. Por ejemplo, algunos materiales arcillosos en el asteroide, como la serpentina, son similares a las rocas encontradas en la zona donde el manto terrestre hace contacto con el agua. Según su historia química, es probable que este objeto espacial haya sido parte de un mundo con agua líquida.

“La composición y mineralogía de la muestra indican una alteración acuosa sustancial. Encontramos distintas composiciones isotópicas de hidrógeno, nitrógeno y oxígeno. Parte del material que analizamos está enriquecido en elementos fluido-móviles”, señala el reporte.

Un iceberg en la Antártida.
La Antártida contiene hasta el 60% de los meteoritos que se estudian en la Tierra. Este catálogo de muestras celestes peligra por el cambio climático.

El agua en el sistema solar

Según la última información oficial disponible, el único planeta del sistema solar con agua líquida en la actualidad es la Tierra. Sabemos que Marte la tuvo y hay eveidencia fuerte de que Venus tatambién, pero por diferentes circunstancias ahora son sitios estériles con rastros de esta sustancia congelada en sus polos. Mientras tanto, hay indicios de mares internos de agua en las principales lunas de Júpiter y Saturno. El estudio más reciente sobre el vecindario solar indican que incluso Plutón podría albergar un océano en su interior.

El sistema solar tiene 4,568 millones de años. La datación de Bennu estima que tiene 4,500 millones de años de historia espacial. Aunque la roca no se formó exactamente con la conformación de la estrella, nació en los primeros millones de años, en una etapa llena de turbulencia cósmica. Por lo tanto, los científicos a cargo de la investigación del asteroide creen que el cuerpo del que proviene ya no existe.

Bennu es un asteroide rico en carbono que apenas mide 500 metros de ancho en su ecuador. Pasa cerca de la Tierra cada seis años. Debido a sus características físicas, la NASA considera que el asteroide se desprendió de otro de mayor tamaño hace 2,000 millones de años. Como no ha experimentado cambios sustanciales, Bennu es una especie de “cápsula del tiempo” espacial. Analizar las muestras de su regolito es como mirar las huellas del comienzo del sistema solar.

Los físicos no saben con precisión qué es el tiempo.

 "El espacio y el tiempo son tan fundamentales que podemos hablar de ellos, pero sin llegar a identificar con la máxima precisión qué son en realidad. Podríamos asimilar el espacio a una especie de conjunto de fichas de dominó, de manera que podemos pegar unas a otras en un plano y después colocar otro plano encima construido de la misma manera. Obviamente el espacio realmente no es así, pero este símil puede ayudarnos a entender de alguna forma su naturaleza".

"En cualquier caso, lo primero que podemos hacer es intentar entender la relación que existe entre el espacio y el tiempo. Si tenemos un espacio plano y en él hay dos hormigas podemos dibujarlas en un cierto instante del tiempo, y luego en un instante posterior podemos dibujar un plano encima con las mismas dos hormigas, pero colocadas en posiciones diferentes. De esta forma podríamos construir una especie de sándwich en el que el espacio discurre en la dirección horizontal de mi dibujo, y el tiempo en la vertical".

"No obstante, lo que acabamos de hacer es más que un simple dibujo. Desde finales del siglo XIX y culminando con el trabajo de Einstein de 1905 (la teoría especial de la relatividad), sabemos que hay algo muy curioso que relaciona el espacio y el tiempo: existe una velocidad máxima. No puedes viajar a una velocidad superior a la de la luz". El prestigioso físico de partículas español Álvaro de Rújula me explicó de esta forma tan didáctica cuál es la relación existente entre el espacio y el tiempo, pero la idea más interesante que se desprende de sus palabras es que, en realidad, los físicos no saben con precisión qué son estos conceptos.

La reconciliación de la relatividad general y la mecánica cuántica nos iluminará

Los físicos teóricos coquetean con la idea de unificar la teoría general de la relatividad y la mecánica cuántica desde hace algo más de un siglo. Prácticamente desde el mismo instante en el que ambas ramas de la física vieron la luz a principios del siglo XX. Muy a grandes rasgos la relatividad general describe los fenómenos gravitatorios como el resultado de la interacción de los objetos con masa y el continuo espacio-tiempo. Sin embargo, la mecánica cuántica estudia el comportamiento de la naturaleza en la escala de las partículas subatómicas

Reconciliar la descripción de lo muy grande y lo muy pequeño no es nada fácil. De hecho, si no fuese tan difícil los físicos teóricos probablemente ya habrían conseguido su propósito. Al fin y al cabo muchos de ellos llevan décadas intentándolo. En cualquier caso, la mayor parte de ellos está de acuerdo en que cuando se afiance una teoría del todo que sea capaz de demostrar su solidez es probable que consigan entender la naturaleza del tiempo con mucha más profundidad que ahora. Sea como sea las teorías de la relatividad especial (1905) y de la relatividad general (1915) de Albert Einstein revelan dos características fundamentales acerca del tiempo.

La primera consiste en que depende de la velocidad del observador. Si dos observadores, uno inmóvil y otro en movimiento, observan un mismo fenómeno, como, por ejemplo, la caída de un relámpago, no lo percibirán de forma simultánea. La segunda característica del tiempo es que depende de la intensidad del campo gravitatorio al que está sometido. El tiempo no transcurre con el mismo ritmo en nuestros pies y nuestra cabeza cuando estamos erguidos. Transcurre con más lentitud en nuestros pies debido a que el campo gravitatorio terrestre es más intenso en aquellos puntos que están más cercanos al centro de gravedad de nuestro planeta.

Estas dos características del tiempo han sido comprobadas experimentalmente en innumerables ocasiones. Aun así, como explica el físico español Alberto Casas en el estupendo artículo que ha publicado en 'The Conversation', actualmente lo más razonable es aceptar que el paso del tiempo es probablemente una ilusión. Una alucinación colectiva. Nuestra percepción nos invita a observarlo como una sucesión de eventos que discurre de una forma inmutable y en un solo sentido. Hacia delante. Sin embargo, las leyes de la física no respaldan esta observación. No defienden que el tiempo transcurra desde el pasado hacia el futuro. Crucemos los dedos para que algún día tengamos una teoría del todo que nos ayude a entender este concepto un poco mejor

Las bacterias capaces de descomponer el plástico son muchísimas más de las que se creía

 La cantidad de bacterias que pueden desintegrar plásticos es mucho mayor de lo que se creía, de acuerdo con una investigación liderada por Jo-Anne Verschoor, estudiante de doctorado en la Universidad de Leiden. El hallazgo representa un avance significativo en la exploración de métodos de reciclaje basados en microorganismos.

El trabajo analizó la capacidad de diversas bacterias del género Streptomyces para degradar tereftalato de polietileno (PET). Se trata del grupo más grande de actinobacterias, un filo que habita en el suelo y juega un papel relevante en la descomposición natural de materia orgánica. El equipo comparó las secuencias genómicas de algunas proteínas previamente conocidas por degradar plásticos en las bacterias Streptomyces. Identificó una enzima conocida como lipasa A, que es capaz de descomponer BHET, un compuesto orgánico que se utiliza en la producción de polímeros.


Ilustración de hongos, con botellas de plástico y larvas
Visitamos el laboratorio de la bióloga María Neftalí Rojas, doctora en Ingeniería Ambiental, que busca aminorar el impacto ambiental del ser humano en el planeta con sus investigaciones para degradar el plástico con hongos y larvas, y la fabricación de ecoladrillos.

Los científicos examinaron a profundidad la presencia de este elemento en una colección de 96 actinobacterias Streptomycesbajo diversas condiciones. Descubrieron que la interacción entre cepas puede influir en el desempeño de la lipasa A para degradar BHET. En conjunto, el 44% de las bacterias evaluadas pudo degradar el compuesto y el 18% mostró actividad de descomposición cuando se analizaron de forma individual. Hallaron que cuando la enzima está presente en grandes cantidades, los organismos descomponen el plástico a mayor velocidad.

“En conclusión, presentamos una identificación y caracterización integral de una nueva familia de enzimas degradantes de BHET conservadas de Streptomyces. Las características estructurales y la actividad in vivo e in vitro proporcionan más información sobre la adaptación evolutiva y ecológica de las bacterias del suelo a los plásticos en su entorno”, indica el estudio.

Bacterias contra la contaminación plástica

Un punto destacado del trabajo de Verschoor es que las bacterias estudiadas no fueron recolectadas con el objetivo de medir su potencial para destruir polímeros. La muestra fue tomada de un banco preexistente que los científicos de la Universidad de Leiden utilizan para explorar el desarrollo de nuevos antibióticos. Los microorganismos provienen de diversos continentes. Esto sugiere que la capacidad para disgregar plásticos podría estar más extendida en la naturaleza de lo que se pensaba.

La microbióloga señala que las condiciones externas son decisivas en el uso de bacterias Streptomyces en los procesos de reciclaje de plástico. Sus conclusiones indican que la enzima lipasa A pierde la mayor parte de sus propiedades de descomposición cuando se expone a temperaturas superiores a los 40°C. Añade que los microorganismos deben ser alentados para degradar los polímeros. “Al igual que nosotros, ellos no hacen las cosas automáticamente; necesitan un estímulo. Solo empezamos a correr cuando nos persigue un tigre. De manera similar, las bacterias rodeadas por una gran cantidad de azúcar y, por lo tanto, de energía, no harán algo que requiera demasiado esfuerzo”.

La investigación hace más grande el conjunto de bacterias que pueden emplearse para contrarrestar la contaminación por plásticos en el mundo. La autora reconoce que aunque sus hallazgos son destacados, aún falta mucho para conseguir que las bacterias sean una solución viable. “La abundancia actual de enzimas que degradan BHET indica que la naturaleza realmente puede asumir el desafío de la degradación y la biorremediación. Si investigamos y comprendemos más a fondo este fenómeno, las características microbianas y enzimáticas involucradas, y aplicamos esas características, podemos avanzar hacia la mitigación de la contaminación plástica para un futuro más sostenible”, concluye.

María Gaetana Agnesi, la científica que resolvía problemas dormida

 

Maria Gaetana Agnesi tuvo también conocimientos avanzados de música que le permitieron componer pequeñas obras.

Que era sonámbula y resolvía problemas aun estando dormida, que escribió su primer ensayo con tan solo 9 años de edad, que era filósofa, matemática, lingüista, filántropa, escritora, teóloga… e incluso bruja.

De María Gaetana Agnesi se han dicho todas estas cosas a lo largo de los años, y no es para menos cuando se trata de una figura tan imponente como la suya: uno de los mayores referentes científicos durante el periodo de la Ilustración y la primera profesora universitaria en publicar un tratado sobre matemáticas

FEMINISTA Y NIÑA PRODIGIO

María Gaetana Agnesi nació el 16 de mayo de 1718 en Milán, en el seno de una familia culta y adinerada. Hija mayor de Don Pietro Agnesi Mariami y Anna Brivio, Maria fue considerada desde muy pequeña como niña prodigio debido a sus amplias habilidades para el aprendizaje de idiomas y para las matemáticas. A los cinco años, ya dominaba el italiano y el francés, y a los nueve otras cinco lenguas más: griego, hebreo, alemán, latín y español. Esto le valió el apodo de “Oráculo de siete idiomas”.

Su padre, muy interesado en la educación de su hija, contrató a los mejores tutores de la época para ella, fomentando un ambiente académico que la adentró en las ciencias y las matemáticas de lleno.De esta forma, la casa de los Agnesi se convirtió en un centro intelectual que acogía diferentes reuniones en las que María participaba. Con solo 9 años ya pronunció un discurso en latín ante un público culto y erudito, defendiendo el derecho de las mujeres a recibir una educación científica, que ella misma había escrito y traducido en forma de ensayo.

La educación de María estuvo marcada por la rigurosidad, la filosofía y las matemáticas. Bajo la tutela de Rampinelli, estudió a Fermat, Descartes, Newton o Euler, lo que la preparó exhaustivamente, no solo para su carrera como matemática, sino para convertirse en una auténtica pionera de la educación científica entre las mujeres. 

Maria Gaetana Agnesi
CC

Retrato de María Gaetana Agnesi.

REFERENTE EN EUROPA

La principal obra de María fue "Instituzioni analitiche ad uso della gioventù italiana", publicada en el año 1748, cuando ella tenía 30 años. Este trabajo abarca tanto el álgebra como el análisis y fue concebido como un libro de texto para estudiantes italianos debido a su claridad y a su exhaustividad.

La obra cubre una amplia gama de temas, desde ecuaciones algebraicas y cálculo diferencial, hasta análisis integral, y se convirtió en una referencia importante para la enseñanza de matemáticas en toda Europa.

De hecho, la obra no solo le proporcionó un gran reconocimiento dentro del país, sino que también a nivel internacional. Fue traducida a diversos idiomas y utilizada como texto de referencia en múltiples universidades europeas. Además, este trabajo también le ganó la admiración de contemporáneos de gran calibre, como el matemático francés Lagrange o el físico suízo Euler, quienes elogiaron a la científica a través de numerosas cartas.

La influencia de este tratado llegó incluso a la Academia de Ciencias de París que, en el año 1781, lo recomendó como uno de los mejores textos de matemáticas existentes.

Il frontispizio delle Instituzioni analitiche dell' Agnesi
CC

Portada de su obra más famosa, "Instituzioni analitiche ad uso della gioventù italiana"

PIONERA EN LA ACADEMIA

Además de su obra escrita, María también emergió como una figura pionera en la academia en un momento en el que las mujeres enfrentaban numerosas barreras para formarse y ser admitidas en el ámbito científico. En 1750, fue nombrada profesora honoraria de matemáticas, mecánica y filosofía natural en la Universidad de bolonia, la misma que ya había sido una plataforma de renombre para otras mujeres académicas como Laura Bassi.

Y, aunque Agnesi no enseñó de forma usual debido a sus compromisos familiares y a su creciente dedicación a  la caridad, su nombramiento rompió barreras y significó un auténtico cambio en la percepción de las capacidades de las mujeres.

El intelecto de María incluso fue reconocido por figuras prominentes de la época, como el Papa Benedicto XIV, quien en más de una ocasión se dirigió a ella para felicitarla por sus logros. Agnesi creó así su propio legado y su nombre recorrió toda Europa en boca de los científicos más ilustres la época.

Incluso se decía que Agnesi era tan brillante que, durante sus episodios de sonambulismo, era capaz de resolver ecuaciones aun estando dormida. A lo largo de toda su vida se mantuvo estrechamente comprometida con la educación y la igualdad de género, demostrando que las mujeres con acceso a la educación podían hacer contribuciones tan valiosas como sus compañeros masculinos

Una especie de hormiga mostró un “sistema médico” superado únicamente por el ser humano

 Este "sistema médico" únicamente es superado por los seres humanos. (Bart Zijlstra/Handout via REUTERS)

Este "sistema médico" únicamente es superado por los seres humanos. (Bart Zijlstra/Handout via REUTERS)

Salvar las extremidades mediante la amputación es uno de los procedimientos quirúrgicos utilizados por la medicina moderna. Un estudio reciente demostró que este, y otros comportamientos como la limpieza de heridas, no es exclusivo de los seres humanos

Algunas hormigas carpinteras de Florida (Camponotus floridanus), una especie de color marrón habitante del sureste de Estados Unidos, recurren a estas prácticas para aumentar las probabilidades de supervivencia de sus compañeros, según lo descrito en los hallazgos de un estudio publicado recientemente en la revista científica Current Biology.

Erik Frank, coautor del estudio y ecólogo del comportamiento en la Universidad de Würzburg (Alemania), declaró en un comunicado que este es “literalmente el único caso en el que ocurre una amputación sofisticada y sistemática de un individuo por otro miembro de su especie en el reino animal”.

Este comportamiento aumenta drásticamente las probabilidades de supervivencia de la colonia.
Este comportamiento aumenta drásticamente las probabilidades de supervivencia de la colonia. 

En el caso del tratamiento de heridas, de acuerdo con lo señalado por los científicos, no es un fenómeno nuevo, pues el año pasado se comprobó que una especie diferente de hormigas (Megaponera analis), utilizaba una glándula especial para secretar compuestos antimicrobianos con el objetivo de evitar futuras infecciones.

Las hormigas carpinteras de Florida no cuentan con dicha glándula, por lo que dependen de “medios mecánicos” para salvarle la vida a sus compañerasEsto se basa en dos vías principales: la primera consiste en limpiar las heridas utilizando sus bocas, mientras que la segunda es la amputación directa de la extremidad, dependiendo de la ubicación de la lesión, de acuerdo con reportes de la agencia de noticias Reuters.

Los científicos analizaron dos lesiones en las patas, tanto laceraciones en el fémur como en la tibia. Según sus resultados, todas las lesiones femorales fueron limpiadas antes de que otra hormiga cortara por completo la extremidad con sus piezas bucales (dientes).

Las lesiones tibiales únicamente fueron inoculadas mediante una limpieza. Este comportamiento, a su vez, demostró ser muy eficaz aumentando la probabilidad de supervivencia de los insectos.

Frank afirmó en el comunicado que las lesiones de fémur, “en las que siempre se amputaba la pierna”, la tasa de éxito era de “alrededor del 90% o 95 por ciento”.

“En el caso de la tibia, en la que no se amputaba, se alcanzaba una tasa de supervivencia de alrededor del 75 por ciento”, señaló el científico en contraste con las extremidades amputadas.

“Estoy convencido de que podemos decir con seguridad que ‘el sistema médico’ de las hormigas para cuidar a los heridos es el más sofisticado del reino animal, rivalizado sólo por el nuestro”, añadió Frank.

Gracias a sus observaciones, el equipo teorizó que el motivo detrás de la preferencia de las hormigas carpinteras de Florida a amputar extremidades podría estar relacionado con el riesgo de infección.

Tomografías computarizadas tomadas luego de las lesiones demostraron que el fémur está compuesto por tejido muscular, que a su vez, sugiere que forman parte del sistema de bombeo de hemolinfa.

“En las lesiones de tibia, el flujo de la hemolinfa se vio menos obstaculizado, lo que significa que las bacterias podían entrar al cuerpo más rápidamente. Mientras que en las lesiones de fémur, la velocidad de la circulación sanguínea en la pierna se ralentizó”, aseguró el autor principal de la investigación.

¿Por qué se amputan entre sí?

Las hormigas cuyas extremidades no fueron amputadas inmediatamente después de infectarse corrían un riesgo serio de morir.
Las hormigas cuyas extremidades no fueron amputadas inmediatamente después de infectarse corrían un riesgo serio de morir.

La operación completa de amputación tarda en promedio 40 minutos y, según sus hallazgos, aquellas hormigas cuyas extremidades no eran mutiladas inmediatamente después de sufrir una infección, corrían el riesgo de morir.

Es por esto que, según aseguró Laurent Keller, autor principal del estudio y biólogo evolutivo de la Universidad de Lausana (Suiza), las hormigas, al no poder cortar “la pierna lo suficientemente rápido” como para evitar la propagación de bacterias dañinas, “intentan” limitar la probabilidad de “infección letal” al dedicar más tiempo limpiando la herida.

“Cuando ves los videos donde la hormiga muestra la pata herida y deja que la otra la muerda de manera completamente voluntaria, y luego muestra la herida recién hecha para que otra pueda terminar el proceso de limpieza, este nivel de cooperación innata me resulta bastante sorprendente”, comentó Frank.

Con información de Reuters y EFE